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Discurso a una colonia de leprosos

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Suelo tener la costumbre de leer todos los enlaces entrantes al blog. Creo que es de las tareas más enriquecedoras que hay (salvo por los meros agregadores/ladrones de contenido). Me permiten descubrir blogs, webs, de lo más variopinto, a las que seguramente no llegaría de no ser así. Ha sido el caso del blog de Javier Megias, que nos ha enlazado a raiz del post sobre la teoría del charco.

Tiene a bien linkarnos a cuenta de un comentario suyo sobre el liderazgo en grupos conflictivos. Y nos lo ilustra con la película Almas en la Hoguera, Twelve o´clock high, film que desconocía, y que sirve de base para un caso en Harvard. Dejo para un post futuro mi opinión sobre el tema de fondo, limitándome en esta a recoger la breve sinopsis del film que hace Javier, así como a dejar la traducción del discurso del protagonista a sus nuevos subordinados. Y es que, como nos recuerda Javier, el arranque de la película nos puede traer recuerdos de más de una experiencia de gestión de equipos difíciles.

En la película, el coronel Savage, tras reemplazar al líder anterior se entrevista con el oficial de vuelo de la escuadrilla, un piloto con una brillante carrera militar, de una familia con larga tradición y con años de experiencia, pero que no apoyó al anterior comandante, ni asumió las funciones de líder suplente, y que además no salía en apenas misiones. Tras decirle lo que piensa sobre él, lo destituye y lo pone al mando de un bombardero al que ordena pintar como nombre “Colonia de Leprosos”: él será el jefe de dicho bombardero, y en él irán todos aquellos soldados que se equivoquen muy a menudo, que se pongan demasiadas veces enfermos o simplemente no sean buenos soldados..

A continuación, el discurso de Savage al hacerse cargo del grupo:

<blockquote><p>Habrá una reunión para una misión de practicas hoy a las 11 de la mañana. Si, de prácticas.</p>

Me trasladaron para encargarme de la conocida como escuadrilla de la mala suerte. Como yo no creo en la mala suerte, vamos a descubrir cuál es el problema.

Quizás parte de dicho problema sea el saber volar,así que vamos a empezar de nuevo.

Ahora puedo darles una razón por la que creo que han tenido mala suerte. La vi anoche en sus caras y la estoy viendo aquí ahora:han estado volando mucho últimamente. Creen que deberían descansar. En resumen, sienten lastima de Vds. mismos.

No tengo paciencia para oír tonterías. Estamos en guerra. Tenemos que combatir. Y algunos de nosotros tendremos que morir. Y no intento decirles que no tengan miedo. El miedo es normal. Pero dejen de preocuparse por él y por Vds. Dejen de hacer planes, olvídense de ir a casa. Realmente Vds. ya están muertos..

Una vez que acepten esa idea, ya no será tan duro.

Si algún hombre de aquí no puede aceptarlo, si se considera a sí mismo especial, con
una virtud por la que deba salvarse, será mejor que se decida enseguida y lo diga ahora. Porque no le quiero en esta escuadrilla.

Estaré en mi despacho en cinco minutos. Pueden verme allí.

Vía | El Blog de Javier Megias
En Pymes y autónomos | El método del charco y su antídoto, el hombre-corcho
Enlace | Vídeo original YouTube

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