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7 razones por las que tu superior quiere que renuncies a tu puesto de trabajo

7 razones por las que tu superior quiere que renuncies a tu puesto de trabajo
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Eva está agotada. Cada día se enfrenta a la misma situación, llega al trabajo, un lugar al que antes acudía ilusionada y ahora le produce taquicardias y le pone de muy mal humor. El responsable de este malestar es el jefe de uno de los departamentos, obviamente quiere que renuncie a su puesto.

Está molesto con ella sin motivo aparente, y cualquier paso que da es mirado con lupa y criticado de manera sutil a través de comentarios o correos donde mide muy bien sus palabras hacia la empleada.

7 pistas de que algo no va bien en su empresa

La primera vez que conoció a la persona que le está amargando su vida profesional, se cayeron muy bien. De hecho, él le dijo que tenían muchas cosas en común y que le gustaba el trabajo en equipo.

El tiempo ha demostrado que este sujeto predica lo que hacen una mayoría de compañías, ofrecer una imagen de cara a la galería de unión y luego no respetan esos valores con sus compañeros.

Cuando todos los esfuerzos de Eva, los deposita en que su equipo se sienta bien, fluya la comunicación y el trabajo salga adelante, en vez de verse recompensada, sabe que al final de la semana aparecerá ese superior con una crítica o un mal gesto.

  1. No importa que Eva haya logrado que se hable de la empresa gracias a un artículo o a un evento al que ha acudido. Eso está mal y perjudica a la empresa.

  2. Es apartada de todo lo que tenga que ver con comunicación exterior o marketing, ya que esta persona considera que roba protagonismo a la compañía.

  3. No se valora el trabajo que Eva realiza para la organización, cada vez que recibe un halago tanto en persona como en redes sociales. Ese supuesto afán de protagonismo no es visto como una manera de evangelizar por parte de esta persona.

  4. Desde hace un tiempo ha notado que no cuentan con ella en determinadas reuniones donde se toman decisiones que le afectan personalmente y a su equipo.

  5. Cualquier pequeño traspiés es aprovechado para que le llamen la atención,normalmente en privado y cuidando mucho las formas. A veces se trata de errores reales y en otras ocasiones, de quejas por sucesos absurdos.

  6. De repente, ha aparecido un ayudante por si no es capaz de abarcar todo el trabajo y proyectos que su equipo desarrolla. Evidentemente, esa persona está ahí para hacer su trabajo y no ejerce de 'ayudante'.

  7. Cuando Eva ha conseguido contactar con un posible cliente que traerá beneficios a la empresa, no sólo no se le reconoce el mérito sino que se pone en duda si realmente lo ha hecho por el bien de todos, o sólo por el de su departamento.

El límite a ese acoso y derribo no siempre lo tiene el trabajador

Los celos profesionales son el veneno dentro de una organización. Si un equipo no rema a la vez, si una persona con algo más de poder que otra, nota que ésta comienza a brillar, no va a apostar por el beneficio que eso conlleva.

Quien está satisfecho con su labor, y tiene la autoestima alta, jamás verá como un enemigo a un compañero, sin importar su rango dentro de la empresa. Pero desgraciadamente, Eva espera el momento de ser despedida porque no piensa renunciar.

Imagen|Pixabay

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