¿Por qué deberías cambiar tus bases de cotización como autónomo?

¿Por qué deberías cambiar tus bases de cotización como autónomo?
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Los autónomos puede elegir de forma libre su base de cotización en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA), entre la base mínima de 944,40 euros en 2021 y la base máxima, que en 2021 asciende a 4.070,10 euros al mes. Esta base de cotización determina la cuantía de las percepciones futuras, como la jubilación o las bajas temporales.

La mayoría de autónomos cotizan por la base mínima, en ocasiones por desconocimiento, pero otras veces simplemente por reducir su carga impositiva. Sin embargo, en algunas circunstancias, puede ser interesante aumentar la base de cotización siendo autónomo con el fin de disfrutar de mejores prestaciones públicas.

La base de cotización determina tus prestaciones futuras

Los trabajadores asalariados cotizan en función de sus ingresos reales. Es decir, todos los meses, la empresa detrae el pago a la Seguridad Social por diversas coberturas, como las contingencias comunes, el desempleo y la formación profesional. Sin embargo, ante la dificultad de estimar los ingresos reales del autónomo, el RETA permite que estos trabajadores puedan elegir de forma libre su base de cotización, aunque no se corresponda con su facturación.

Esta circunstancia puede parecer ventajosa para el autónomo, ya que pagar poco suele verse como algo positivo, especialmente si se trata de la Seguridad Social. Sin embargo, tiene consecuencias futuras en forma de una menor prestación social futura.

Así, por ejemplo, si el autónomo cae enfermo, cobrará el 60 por ciento los 20 primeros días de la baja y luego el 75 por ciento con respecto a su base de cotización. Lo mismo ocurre cuando se jubila, ya que su pensión se calcula en función de las bases de cotización de los últimos años de su vida laboral.

Las consecuencias de elegir una base de cotización reducida

La elección libre de la base de cotización está teniendo consecuencias muy negativas para los autónomos que cotizan por la base mínima o por bases de cotización reducidas. Según las estadísticas de la Seguridad Social, la pensión media de los autónomos en 2021 es de 794,63 euros al mes, frente a los 1338,34 de los trabajadores encuadrados en el Régimen General.

Dicho de otro modo, los trabajadores asalariados cobran, de media, un 68 por ciento más que los autónomos en su pensión de jubilación. Lo mismo ocurre si se compara con cualquier otro régimen de la Seguridad Social y cualquier otra cobertura de tipo contributivo, como incapacidad permanente, viudedad u orfandad.

Por esta razón, los expertos recomiendan que los autónomos elija su base de cotización en función de sus ingresos. El propio ministerio ya está trabajando en un sistema para acercar la base de cotización a sus ingresos reales, pero la dificultad de articular este sistema está retrasando su puesta en marcha.

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