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Volver a trabajar sin salir del ERTE, la exigencia de algunos empresarios a sus empleados

Volver a trabajar sin salir del ERTE, la exigencia de algunos empresarios a sus empleados
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Hay que arrimar el hombro en situaciones difíciles. Es una frase que nos estamos cansando de escuchar en estos días. Pero lo malo de esta cuestión es que en muchos casos cruza una línea entre colaborar para mantener la empresa y cometer una ilegalidad. Porque estamos viendo como se pide volver a trabajar sin salir del ERTE, una exigencia de algunos empresarios a sus empleados para "aprovechar al máximo las ayudas del estado".

La cuestión es que el empleado está en su casa cobrando el 70% de su base reguladora. En muchos casos esto supone una pérdida importante de salario. La propuesta de volver a trabajar sin que los saquen del ERTE suele ir acompañada de una retribución económica complementaria en B, de manera que ambos salen ganado.

El empresario porque tiene a un trabajador a jornada completa por un tercio de lo que le costaría en circunstancias normales. A veces ni eso porque no se paga nada extra, solo se utiliza el argumento de arrimar el hombro. El empleado porque ingresa una cantidad de dinero extra que de otra forma no tendría. Afortunadamente este tipo de prácticas es una excepción, no la norma. Porque la sanción en caso de que Inspección de Trabajo abra un expediente implica que:

la empresa no sólo deberá pagar la multa correspondiente que pueden ir de 6.251 a 187.515 euros sino que, además, deberá devolver la cuantía de la prestación

O dicho con otras palabras, las empresas lo que se juegan es desaparecer, porque en una situación como la actual, muchas de ellas no podrían hacer frente a esta cantidad. Aun así muchas de ellas prefieren correr el riesgo. La Inspección no llega a todas partes y si nuestra competencia está haciendo este tipo de prácticas es difícil resistir la tentación. Especialmente en negocios turísticos que pueden estar abiertos solo dos o tres meses.

Pierde el estado, que está invirtiendo recursos en empresas que podrían ir a otros sectores y que salen de los impuestos de todos. Pierden también las empresas que operan de manera legal, porque sufren competencia desleal por parte de aquellos que realizan este tipo de prácticas. Y seguro que además son de los que más se quejan de que así no se puede trabajar o que los gastos de apertura hacen inviable explotar el negocio.

Harían bien otras empresas que conozcan este tipo de prácticas en denunciar. Pero no es habitual. Igual ocurre con los trabajadores obligados a trabajar. Muchos de ellos se benefician de ese dinero negro que les pagan y están de acuerdo, otros simplemente acuden por miedo a perder el puesto de trabajo. Pero ¿qué ocurriría si tienen un accidente laboral?

Imagen | Pixabay

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