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Adiós a algunas bajas innecesarias: la Seguridad Social endurece los controles y cambia de esta manera las reglas

  • Los profesionales sanitarios podrán acceder a información más precisa sobre las funciones reales del puesto de trabajo para poder evaluar.

  • Las bajas laborales cuestan más de 18.400 millones de euros a las arcas públicas.

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sergio-delgado

Sergio Delgado

Editor
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Sergio Delgado

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Se avecina un cambio en lo que a la gestión de las bajas laborales se refiere. Varias comunidades autónomas ya están implantando nuevos sistemas de intercambio de información que permitirán a los médicos conocer con mucho más detalle el trabajo real que desempeña cada empleado antes de decidir si procede o no una incapacidad temporal.

Y es que, la medida llega en un momento en el que el gasto asociado a las bajas laborales se encuentra en niveles récord, siendo uno de los mayores desembolsos del sistema de Seguridad Social, solo por detrás de las pensiones.

Los médicos tendrán más información sobre cada puesto de trabajo

Hasta ahora, cuando un trabajador acudía a consulta para solicitar una baja médica, el facultativo se apoyaba principalmente en la exploración clínica y en la información que aportaba el propio paciente sobre las tareas que realizaba en su empleo.

Con los nuevos mecanismos de intercambio de datos, la situación cambia. Los profesionales sanitarios podrán acceder a información más precisa sobre las funciones reales del puesto, los esfuerzos físicos que exige, los movimientos habituales, la necesidad de desplazamientos o las limitaciones funcionales que implica cada actividad.

El objetivo no es otro que la valoración médica se ajuste mejor a la realidad laboral de cada trabajador.

La misma lesión no afecta igual a todos los trabajadores

Hay que tener en cuenta una cosa esencial en todo esto: la misma patología puede tener consecuencias completamente distintas según la profesión que desempeñe la persona afectada.

Por ejemplo, una lesión en el hombro puede impedir desarrollar con normalidad tareas relacionadas con la construcción, la limpieza, la logística o la reparación mecánica. Sin embargo, esa misma dolencia podría permitir que una persona continúe realizando determinadas funciones administrativas o de oficina si no necesita realizar esfuerzos físicos.

Gracias a la nueva información disponible, los médicos van a poder valorar con mayor precisión si una incapacidad temporal está realmente justificada y durante cuánto tiempo resulta necesaria.

Un problema que preocupa cada vez más a la Seguridad Social

La incapacidad temporal se ha convertido en una de las cuestiones que más preocupa a las administraciones públicas debido a su creciente impacto económico.

El número de procesos de baja y su duración media han aumentado de forma significativa durante los últimos años, costando ya más de 18.400 millones de euros a las arcas públicas.

Además, existe una circunstancia que complica la gestión del sistema: quien toma la decisión médica es el profesional de atención primaria, mientras que el impacto económico recae sobre la Seguridad Social.

No se trata de reducir bajas, sino de mejorar las decisiones

El propósito es lograr que las decisiones sean más precisas y estén mejor fundamentadas.

Una baja médica injustificada supone un problema para empresas, autónomos y administraciones públicas. Sin embargo, una reincorporación prematura también puede provocar recaídas, nuevos periodos de incapacidad o incluso riesgos para la salud del empleado.

Por ello, disponer de información objetiva sobre las características reales de cada puesto puede ayudar a encontrar un equilibrio más adecuado entre la protección de la salud y la continuidad de la actividad laboral.

Los sectores donde el impacto será más visible

Aunque la medida afecta a todos los trabajadores, existen determinadas actividades donde podría tener una incidencia especialmente importante.

Sectores como la hostelería, la construcción, el transporte, la logística, la limpieza o la industria presentan mayores exigencias físicas y funcionales que otros ámbitos económicos.

En estas profesiones son habituales los esfuerzos repetitivos, la manipulación de cargas, las largas jornadas de pie o la necesidad de movilidad constante.

Precisamente son también algunos de los sectores donde las bajas laborales tienen una mayor presencia. Solo la hostelería registró durante 2024 más de 585.000 procesos de incapacidad temporal por contingencias comunes, con una duración media superior a la media nacional.

Imágenes | Adrian Swancar

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