Hoy por hoy las organizaciones tienden a ser más polivalentes por lo que en la definición de los puestos de trabajo nunca se alcanza a abarcar todas las funciones que puede llegar a desempeñar el empleado, más aún en empresas cuyo tamaño exige que la polivalencia sea el atributo má característico.
En la práctica eso lleva a producir que el trabajador no sepa dónde acaban sus límites, y más concretamente, cuáles son sus responsabilidades y obligaciones. Esta circunstancia lleva a producir indecisión. Si es un caso aislado puede no ser preocupante, sin embargo, si es algo generalizado que incluso alcanza a los mandos intermedios, la situación puede resultar alarmante ya que puede producir un infrarendimiento crónico.


