
Somos muchos los que día tras día vemos como el día se nos va de las manos, la jornada profesional no nos da más de si y tenemos graves problemas para desconectar. También somos muchos los que día tras día nos vemos en la obligación de reunirnos con clientes, asesores o mil y un contactos profesionales, y nos gustaría hacerlo en un ámbito más distendido que la oficina, para ambos casos el golf es la solución.
Yo (como es evidente y digo siempre por mi redonda figura) nunca he sido un gran amante del deporte, ahora bien, he de reconocer que en el golf (con el permiso de la bicicleta estática de cada día, que por lo visto grandes resultados no me da) he encontrado no tan solo un deporte donde practicar una tranquila y pausada actividad física, también he encontrado un excelente instrumento de ayuda y de relación profesional, me explico.





