No descubro nada cuando digo que, al viajar, tiene lugar una doble experiencia. Una relacionada con el exterior, con el descubrimiento de nuevos lugares, personas, situaciones, etc, y otra interior, la que nos lleva a conocernos mejor a nosotros mismos, a como reaccionamos ante esa realidad. Hay, por tanto un doble viaje, exterior e interior, lo que sin duda convierte a esta experiencia en una fenomenal herramienta de aprendizaje. Y de emprendizaje.
Y es que vengo creyendo desde hace tiempo que el viajar es un imperativo categórico para el emprendedor. Es un si o si, mucho más allá de un programa concreto de la UE o de la búsqueda de un proveedor o mercado concreto allende los Pirineos. Dentro de nuestro plan de negocio, dentro de nuestros hábitos de gestión debería estar el viajar. Y descubro con placer que hay muchos que piensan como yo, al descubrir la experiencia Learning Around The World.



