
Hay muchas asignaturas pendientes en España en materia de emprendimiento. Una de ellas es la gestión del fracaso empresarial y las dificultades para superar el cierre del negocio. Esto se pone de manifiesto en la estadística que indica que el 64% de los emprendedores españoles que fracasan no lo vuelven a intentar.
Esto contrasta con la mentalidad anglosajona al respecto. Para ellos el fracaso se identifica con el aprendizaje y la experiencia. Una persona que fracasa se hace más sabia y puede volver a intentarlo con otra perspectivs, lo que le lleva a cometer menos errores. Aquí sin embargo el fracaso es una losa y desde luego está muy lejos de considerarse como una experiencia positiva.



