
En los dos últimos años se ha venido mareando la perdiz con la imposibilidad de implantar el modelo austriaco en España. Parecía que a todo el mundo le gustaba hasta que se comenzaba a hablar de la financiación del mismo. En ese momento, trabajadores y empresarios silbaban y miraban al Gobierno. Y ahí parece que se quedo. Lógico en un país donde todo el mundo está esperando que el Estado les saque las castañas del fuego, incluso un gran número de empresarios. Quizás habría que recordar este colectivo que buena parte de las soluciones ha de partir de ellos mismos. ¿Por qué no provisionar el coste del despido desde el momento 0? estamos hablando de que cada uno se construya su propio “fondo austriaco” de indemnizaciones.
He encontrado esta propuesta en Políticas de recursos humanos durante las vacas flacas, un interesante post de La pastilla roja que, aunque centrado en empresas de base tecnológica creo que son de aplicación amplia. Os dejo con sus palabras exactas al respecto,para a continuación realizar una serie de matizaciones que considero convenientes:



