
A pesar de que es una tendencia que se atisbaba desde hace unos años, con la llegada de la crisis económica y las dificultades en cuanto a la reactivación que presenta la economía española, manifestada por una caída de la renta disponible y por los cambios en el patrón de consumo de los consumidores, los productos más selectos de nuestro sector hortofrutícola se destinan a la exportación en lugar de a satisfacer la demanda nacional.
Este cambio de tendencia se ha producido como consecuencia de un doble efecto, el ya comentado, y también el aumento de la demanda de los países emergentes, que están experimentando un crecimiento exponencial de la renta disponible lo que les lleva a experimentar otros gustos, y también de los países europeos, que a pesar de las dificultades están resistiendo mejor el temporal.





