Los plazos medios de pago en las empresas españolas

Un estudio publicado por Atradius, empresa vinculada a Crédito y Caución, pone de manifiesto que las empresas españolas siguen manteniendo unos plazos de retraso importantes a la hora de abonar sus facturas.
El estudio en cuestión cifra en 67 días el plazo medio de pago para el verano del 2009, aumentando desde 60 días comparando con el verano anterior pero disminuyendo de los 75 días de retraso medio que se calculó en el invierno. Como vemos, es llamativo que aparezca el verano como un periodo de pago más ágil que el invierno, desmontando la tesis de que en agosto no se pagan facturas.


Hay gente que aún piensa que para un autónomo que acaba de establecer un pequeño negocio (una copistería, por ejemplo), tener a un par de metros una Administración Pública (el Ayuntamiento del municipio, por ejemplo), y que ésta te convierta de facto en su proveedor, es casi como que te hubiera tocado la lotería. Y nada más lejos de la realidad, puesto que esta situación le va a acarrear importantes problemas de liquidez.
Es unos de los grandes problemas de las empresas, la gestión de la tesorería. En primer lugar, hay que estudiar si la empresa genera beneficios o no. Si la empresa genera pérdidas, como es lógico, significa que tiene más gastos que ingresos, y evidentemente, a un plazo relativamente corto (depende con el capital que la empresa cuente), va a tener problemas para afrontar sus pagos. La solución es obvia, ampliar su capital.