Compartir
Publicidad
Por qué la tensión no debe acabar en estrés
Vocación de empresa

Por qué la tensión no debe acabar en estrés

Publicidad
Publicidad

Las situaciones difíciles tienden a producirnos ansiedad. Este es el hecho, si bien ese no es el proceso. El proceso comienza con la comprensión de que el estrés no es causado por otras personas o eventos externos, sino por nuestras reacciones hacia ellos.

Hay personas que soportan unos elevados niveles de presión con un bajo nivel de estrés y, otros, al revés por muy baja que sea la presiñon el estrés es elevado.

Pasos para reconducir el estrés

La presión no es estrés, pero lo primero se convierte en lo último cuando se agrega un ingrediente, la tendencia a seguir reconsiderando los eventos pasados ​​o futuros, mientras se asocia emoción negativa a esos pensamientos. Quienes se preocupan crónicamente viven en el pasado o en el futuro alejándose del presente, siendo incapaces para completar el trabajo actual.

Despertar

Las personas pasan la mayor parte del día en un estado que aunque despiertos permanecen desconectados. La idea es despertar nuestros sentidos para volver a conectarnos con el mundo.

Control

Para evitar un ciclo improductivo, dibuja en un círculo anota todas las cosas que puedes controlar o influenciar dentro de él y todas las cosas que no puede hacer fuera de él. Recuérdate que debes preocuparte por aquellas cosas sobre las que puedas actuar olvidándote del resto.

Perspectiva

No todo es catastrófico, por eso conviene contrastar, comparar un estrés pasado con el actual, es decir, una enfermedad grave versus una venta perdida; cuestionar, realmente será tan transcendente con el paso del tiempo; reformular, qué oportunidad te ofrece la situación que aún no has visto.

Obviar

El paso final es a menudo el más difícil. Si fuera fácil obviarlo ya lo hubieras hecho. Para conseguirlo, lo primero es la aceptación, reconoce la situación. Lo segundo, es aprender de la experiencia. Por último, acción. A veces la verdadera solución no es relajarse, sino hacer algo acerca de su situación.

Controlar nuestros niveles de estrés ante la presión depende de nuestra comprensión de lo que ocurre y nuestra capacidad para afrotnar la situación. Nuestro entonro no nos estresa, somos nosotros mismos quienes nos estresamos.

Imagen | pedrofigueras

En Pymes y Autónomos | Aprovecha el estrés en tu propio beneficio

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio