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La responsabilidad social del empresario (II)

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La primera parte de la entrada la concluí haciendo mención acerca de los clichés que tenemos que comenzar a superar como empresarios. Entre los que me parecen más destacables es el desarrollo de organizaciones más horizontales, menos jerarquizadas, y más abiertas, en las que la información y la comunicación fluya bidireccionalmente, vertical y horizontalmente. La razón de esta necesidad es que se desarrolla la participación y la creatividad en la organización y esto favorece el proceso de generación de la innovación.

Otro aspecto fundamental es el correcto dimensionamiento de las plantillas, es decir, rehuir de la cicatería y ajustar la plantilla a las necesidades reales de nuestro negocio. Este punto, la creación de empleo, es una cuestión, que por más que lo intento, no consigo entender la actitud que se tiene en España. En cualquier país, si es anglosajón mucho más, en un restaurante (o deli) siempre encontrarás una cantidad de camareros que duplica a la de un negocio en España. Esto se hace extensible a cualquier industria y sector, existe un compromiso más solidario de la distribución del empleo.

En España considero que hay tres óbices que perjudican al empleo y que los empleadores ni se plantean cuestionar:

  • La falta de productividad.
  • La rigidez salarial.
  • La insolaridad de los propios trabajadores.

Simplificando la cuestión realmente los dos últimos son efectos derivados del primero. En Holanda, por ejemplo, quien excede de su horario de trabajo está mal considerado por sus superiores porque las tareas que le asignan están calculadas para que se puedan desempeñar en lo que dura la jornada laboral, es decir, no desempeñarlas manifiesta ineficacia e incompetencia.

La rigidez salarial, el modelo de retribución español me parece poco efectivo y motivador y realmente propenso a favorecer una actitud funcionarial. El salario tanto en las subidas anuales como en la retribución mensual debería ir ligado en un porcentaje considerable a la productividad del empleado y no como estamos acostumbrados ligado a la inflación, esta es la razón del vídeo de Reservoir Dogs. Es evidente que al empresario le exige llevar un control del desempeño de sus empleados y, por tanto, un esfuerzo que quizás no quiera asumir.

Estas medidas, simples pero efectivas, ayudarían a mejorar la productividad en nuestros negocios, cualquiera que sea nuestra actividad no sólo la hostelería, nos permitiría tener mejores empleados, más comprometidos con su desempeño y plantillas mejor dimensionadas permitiéndonos ofrecer un mejor servicio y de mayor calidad a nuestros clientes. Si esta política se llevase a efecto como conducta generalizada de los emrpesarios, mejoraríamos la productividad consolidada.

Esta reflexión que apunto en estas líneas es una simple llamada de atención a quienes ejercen una actividad empresarial y a quienes tanto preocupa la competitividad de sus negocios y que en la mayoría de las veces por el propio desarrollo del negocio, lo urgente no permite dedicarnos lo importante, que es la gestión eficiente de nuestros negocios, lo que nos exige replantearnoslos de manera permanente.

En Pymes y Autónomos | La responsabilidad social del empresario (I) La poca cultura empresarial
Imagen | YouTube

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