Compartir
Publicidad

Cuando el trabajador gestiona mejor el negocio que el jefe invisible

Cuando el trabajador gestiona mejor el negocio que el jefe invisible
2 Comentarios
Publicidad
Publicidad

En diversas ocasiones hemos hablado de la importancia que tiene para ser un buen líder, el contar con una serie de aspectos que tienen mucho que ver con el conocer tus límites y delegar tareas. Siempre nos imaginamos a un jefe que quiere tener todo bajo control, pero también existe otra figura, el jefe invisible.

No hay nada más angustioso para un trabajador que no contar con la presencia de quien ha de tomar las decisiones relevantes. Sobre todo, si no hablamos de un autónomo, freelance...Y sin ser su misión se convierte en el líder del negocio sin recibir nada a cambio.

Razones por las que un empleado decide sustituir a su jefe

Sabe que no va a cobrar más. De hecho, echa más horas y se hace cargo de obligaciones que no son las suyas. ¿Un error? Tal vez, pero su trabajo le gusta y además el negocio tiene que ver con la relación directa con el público.

Los clientes asocian la empresa con él. Es amable, su trato agradable logra fidelizar a esas personas que además de consumir su producto sienten que la experiencia de compra es gratificante. Y él no puede evitar cumplir con sus obligaciones porque no las ve como tal. Su jefe lo sabe y evita toda responsabilidad.

Desventajas de ser un jefe invisible

Por mucho que a un trabajador le agrade su empleo y el trato con los clientes, sabe que tiene un límite a la hora de realizar ciertas tareas.

El cansancio, la sensación de que tu trabajo también es invisible para el jefe y la posibilidad de cometer un error por tomar una decisión que no le corresponde, puede llevar al abandono del trabajo o a un enfrentamiento.

¿Lo peor? Un jefe de este tipo sería incapaz de valorar a la persona que logra todos los días que su negocio no se vaya a pique.

Un jefe invisible es un jefe relajado, que ha confundido delegar con no hacer absolutamente nada. Es como dejar un barco en mitad del mar abandonándolo a su suerte. Tal vez, haya un marinero experimentado pero a él se le supone más experiencia.

Conversar con el jefe de manera amigable

En muchos de los casos donde se da esta situación, entre el empleado y el jefe existe una excesiva confianza, y precisamente por esta razón, sin consultar con nadie ha confiado toda la responsabilidad al trabajador.

De vez en cuando tiene detalles, porque no ha olvidado que el salario emocional también es importante, pero su actitud es imprevisible.

Tomar las riendas de la situación para mantener una charla con él, puede acabar con problemas actuales y futuros.

En negocios familiares, donde la vocación brilla por su ausencia, el nuevo jefe sólo desea huir de su negocio porque lo detesta pero sabe que ese empleado "de toda la vida" no le va a fallar al igual que lo no lo hizo con su hermano o con su padre.

Por eso es tan importante dialogar y también tener claro que no todo el mundo está preparado para dar continuidad al negocio que ha pertenecido a la familia por décadas. El amor a un trabajo, el sentido de la responsabilidad no siempre tiene que ver con los lazos de sangre.

En Pymes y Autónomos|Tu jefe te trata mal

Imagen|Mediamodifier

Temas
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos