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El mito del emprendedor se esfuma y con él las altas de autónomos
Reflexiones

El mito del emprendedor se esfuma y con él las altas de autónomos

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Si intentamos explicarlo todo en base a las medidas económicas o la tarifa plana nos estaríamos equivocando. La realidad es que el mito del emprendedor se esfuma y con él las altas de autónomos. El crecimiento del colectivo en 2019 es prácticamente plano. Se dieron de alta 661.566 autónomos, por 658.943 que decidieron cesar de su actividad.

Es el fin de la burbuja del emprendimiento. No se trata solo de los que han probado a ser autónomos y luego acabar desencantados, buscando un hueco como trabajadores por cuenta ajena. Es que las malas experiencias luego se trasladan a los círculos cercanos y ya no piensan que puede fundar su empresa en un garaje y acabar millonario en unos pocos años.

Para esto no me hice autónomo

Y la mayoría se hacen autónomos para mejorar sus condiciones laborales y su vida. Tras unos meses o años de prueba, cuando ya se ha marchado la ilusión inicial, se dan cuenta que han llegado a ser autoempleados, que en lugar de un solo jefe, tienen muchos porque no pueden permitirse decir que no a un cliente.

Se dan cuenta que no tienen vida, que el número de horas que trabajan es insostenible a largo plazo, que llevan demasiado tiempo sin cogerse unas vacaciones o no recuerdan el último día que dejaron su teléfono olvidado y no tuvieron una taquicardia por si llama algún cliente, aunque sea domingo o festivo.

Sin independencia económica no podemos ser nuestros propios jefes

La libertad de ser tu propio jefe, de decidir cuando trabajamos es una utopía. Porque no tenemos ingresos suficientes, lo que nos impide renunciar a ningún trabajo y el coste facturado de la hora trabajada al final es bajísimo. Y en algún momento se acaba por pensar que no nos hicimos autónomos para esto.

Y esto en un entorno laboral donde cada vez son más los trabajos que se externalizan y se encargan a autónomos supone un problema. Es fundamental tener unas condiciones de trabajo dignas, no vivir pensando que este mes hay que apretarse el cinturón porque el director financiero de la empresa para que estuvimos haciendo un trabajo ha decidido invertir el dinero que nos debían y nos pagarán más tarde, en uno, dos o tres meses.

O se protege a este colectivo, se fijan unas condiciones mínimas dignas o simplemente solo crecerán el número de autónomos cuando no quede más remedio. Incluso en colectivos y empresas solventes, como el pequeño comercio, en muchos casos los hijos no quieren seguir con el negocio de sus padres, simplemente porque han visto como tienen que dedicar su vida al mismo.

Imagen | Schwerdhoefer

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