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"Si queréis conocer a un hombre, revestidle de un gran poder"

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Los jefes tiranos no crecen, nacen. "Si queréis conocer a un hombre, revestidle de un gran poder. El poder no corrompe, desenmascara." afirmaba Pítaco de Mitilene.

No es necesario hablar de altos cargos, sólo hace falta echar un vistazo al compañero que en un supermercado fue nombrado jefe de sección y ahora se comporta de manera tirana con los que hasta hace dos días eran sus compañeros.

Si no te valoras, cómo vas a valorar a los demás

Nuestra misión en el trabajo es cumplir con nuestra obligación lo mejor posible. No podemos ejercer de psicólogos de nuestro superior, pero conocer la razón de su comportamiento nos puede llevar a saber cómo no reaccionar ante una de sus provocaciones.

Un hombre que no se valora, es imposible que pueda o sepa valorar ni a otro ser humano ni a una cosa. No resulta extraño que perfiles de este tipo sean poseedores de poder dentro de una empresa. Esto no quiere decir que todos los jefes carezcan de autoestima, pero en mandos intermedios es fácil tropezar con seres como describimos.

Crítica contra elogio

A una persona con baja autoestima que tenga como superior a otra con el mismo problema pero con un ego tremendo, es fácil hundirla con comentarios despectivos.

Autoestima saludable

La autoestima saludable consiste en la valoración global positiva, razonable y optimista que hace la persona de sí misma, según el psiquiatra Luís Rojas de Marcos.

Amarse implica conocerse y asumir defectos y virtudes para ser mejor. Si trabajamos esa parcela de nuestra personalidad, nada ni un jefe cruel que disfrute resaltando nuestros pequeños defectos podrá con nosotros.

El amor propio va desapareciendo con los años, sobre todo si desde niños nos inculcan que hemos de ser humildes, discretos, guardarnos nuestra opinión, etcétera.

No hay víctima más fácil para un jefe tirano que el que no se valora. Si nos aceptamos incondicionalmente pensaremos que merecemos ser felices y respetados por los demás.

Frases como:

  • Soy un inútil.

  • Soy tonto.

  • Soy feo.

  • Soy mediocre.

Sólo ayudarán a destacar nuestros rasgos negativos, y vernos peor de lo que realmente somos. En el término medio está la virtud. La valoración y el elogio cuando hacemos algo bien son comportamientos sanos y necesarios. No busquemos la aprobación por parte de los demás.

No hay nada que haga más atractiva a una persona que la que confía en sí misma. Sabe cuáles son sus límites pero también sus virtudes. Ni el más mediocre de los jefes o compañeros que tengamos en el trabajo nos hará daño, puesto que ante un ataque no responderemos con un mal gesto.

En Pymes y Autónomos|¿Cómo es la vida sin jefes? La historia de Zappos

Imagen|PublicDomainPictures

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