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La nómina del emprendedor

La nómina del emprendedor
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Hace unos días, hacía unas reflexiones sobre la nómina de el emprendedor. Ha coincidido también que Borja Prieto, le ha dedicado un extenso post a este tema, en donde apunta un par de detalles en los que no podemos estar de acuerdo con él, aunque hay otros muy válidos.

Cito textualmente:

Lo que puedes hacer, si ves que tu empresa va a tardar en generar ingresos y que necesitas el paro para sobrevivir es que sea otra persona quien se de de alta como administrador de tu empresa. Tiene que cumplir dos requisitos: que puedas tener absoluta confianza en ella (al fin y al cabo, podrá firmar en nombre de la empresa) y si es posible que ya esté dada de alta como autónoma, y por tanto no tenga gastos adicionales por este concepto.

Este consejo se llama fraude. No se puede admitir bajo ningún concepto que se utilicen personas interpuestas en la administración de la sociedad para que el emprendedor pueda seguir cobrando el paro o incluso trabajar en negro. Nuestra empresa tiene que ser seria y trabajar al margen de la la ley no es muy ético que digamos.

Si mi empresa no va a ser capaz de generar ingresos para mi sueldo a corto plazo o no tengo recursos financieros suficientes para aguantar el tirón inicial, mejor me estoy quieto y no monto ninguna empresa. Los experimentos con gaseosa, pero si nos tiramos a emprender las cosas hay que hacerlas bien hechas.

Además, incluso en el supuesto de mantener esta situación dos o tres meses, para ahorrarnos 700 euros, tenemos que tener en cuenta que los cambios de administrador en una sociedad no son gratuitos. Tenemos que pasar por notaría y registro mercantil y los 300-400 euros de gasto adicional no nos los quita nadie.

Hacienda quiere parte de cada euro que pasa por tus manos. Si se trata de relaciones laborales, la S. Social también quiere su parte. Cada céntimo que se llevan ellos es un céntimo que no destinas a tu objetivo.

Cierto, pero tengamos en cuenta que no reflejar gastos que realmente se tienen, también provoca una mayor tributación en el impuesto de sociedades. Aunque en los primeros años se originen pérdidas y no se tenga que pagar impuesto de sociedades, la acumulación de bases negativas generará menores tributaciones en ejercicios futuros.

Ejemplo. Me coloco una retribución de 1.500 euros brutos mensuales y de ahí pago yo mis autónomos. En el IRPF que me corresponderán unos 1.800 euros y unos 2.500 euros de autónomos. Si no hubiera considerado este gasto en la sociedad incremento el impuesto de sociedades en 18.000 euros de base imponible con una cuota del 25% de 18.000 euros, es decir, 4.500 euros.

Como vemos, sale mas barato, fiscalmente hablando hacer las cosas bien hechas. Y nos lleva a la segunda conclusión. Si yo realizo un trabajo efectivo fuera de la administración de la empresa, tengo que recibir una nómina por ello, tengo que reflejarla en contabilidad y tiene que ser tenida en cuenta en todos sus aspectos.

Mi empresa me tiene que pagar a mí por mi trabajo y no me vale tampoco unificar los criterios de tesorería y articular mecanismos extraños de préstamos empresa – socio. Esta es la mejor forma de no diferenciar la situación económica a nivel personal y empresarial y liar verdaderos desastres en gestión.

Imagen | Rob Lee
En Pymes y Autónomos | Obligaciones documentales y fiscales de los préstamos socio-empresa

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