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Empleados que son obligados a motivarse en charlas impartidas por expertos en felicidad

Empleados que son obligados a motivarse en charlas impartidas por expertos en felicidad
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Escuchaba hoy en la radio una reflexión acerca de las charlas motivacionales. ¿Son prácticas? ¿Realmente sirven para algo? No hay que olvidar que como en todas las profesiones hay buenos, malos y regulares profesionales. Y en nuestras manos está el acudir o no a uno de esos eventos.

Pero algunas personas no pueden decidir. Son esos empleados que acuden a la charla de turno, a la enésima. En la que le dicen que ha de producir más, escuchan tres o cuatro chistes que ya han oído antes y, al estar en grupo, o terminan por contagiarse del ambiente o se van a casa con la sensación de haber perdido el tiempo.

¿Son los empleados más felices a largo plazo tras una charla motivacional?

No puedo evitar recordar a uno de los protagonistas de Pequeña Miss Sunshine y su método los seis pasos. Él tiene fe en su libro y quiere dedicarse a dar conferencias para que los demás sean felices y logren todo lo que se propongan.

Pero por otro lado, su vida personal es un desastre. Su relación con su hijo es inexistente y es estricto con la hija más pequeña. A la que cada dos por tres le menciona la importancia de no ser una fracasada. Una joya de hombre.

Película Little Miss Sunshine.

La puesta en escena de este tipo de charlas está estudiada como lo están los supermercados cuando nos disponemos a hacer nuestra inocente compra. El empleado parece que va a asistir a una fiesta, y la música, el tono del conferenciante, los aplausos recuerdan más a una actuación de un monologuista que otra cosa.

¿Motivación o exaltación de las emociones del empleado?

Cuando estudiamos para un examen, lo importante no es sólo aprobar sino que algún conocimiento útil quede retenido en nuestro cerebro. Y de eso, se supone que van estas charlas. Un jefe obliga a su plantilla a acudir a estas conferencias.

¿Con qué fin? ¿Con el de reír durante dos o tres horas, o con algo que explicado de manera amena, les sirva para mejorar a nivel profesional?

No está demostrado que tu vida cambie al asistir a un evento. Por muy caro que sea. No. Las personas cambiamos o mejoramos a base de constancia y de tener interiorizado esas ganas de mejorar.

Cuando se apagan las luces, y las frases ingeniosas se esfuman, ¿qué ha logrado el motivador, además de ganar un dinero? Eso es lo que hay que plantearse antes de asistir a una charla de este calibre.

En Pymes y Autónomos|Cómo motivar a los empleados para mejorar resultados a corto plazo

Imagen|Alexas_Fotos |J_Rogerio Pinto

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