Compartir
Publicidad

El control sobre tus tareas de la técnica Pomodoro, así mejoré mi productividad en el día a día

El control sobre tus tareas de la técnica Pomodoro, así mejoré mi productividad en el día a día
0 Comentarios
Publicidad
Publicidad

En alguna ocasión ya hemos hablado por aquí de la técnica Pomodoro y sus ventajas para mejorar nuestra capacidad de concentración. Pero también hay un aspecto en el que no se suele hacer demasiado énfasis, el control sobre tus tareas de la técnica Pomodoro y cómo te puede ayudar con tu productividad.

La técnica Pomodoro consiste de forma básica en establecer periodos de trabajo de 25 minutos en el que vamos a centrarnos en una única tarea, sin ningún tipo de interrupción. A esta le sigue un descanso de cinco minutos, que podemos dedicar a otras cosas. Para ello podemos utilizar un temporizador que nos ayude a controlar dicho tiempo. Uno de los primeros inconvenientes que surgen cuando se aplica esta técnica es que las tareas pendientes suelen durar más de 25 minutos.

¿Qué hacemos entonces? Pues sencillamente dividir la tarea en tantos periodos de Pomodoros como consideramos que nos va a ocupar. Esto implica que hacemos un esfuerzo de planificación de nuestras tareas, de manera que sabemos cuánto tiempo nos van a ocupar. Esto hace que sepamos hasta donde podemos llegar en el trabajo diario y evita crear frustraciones.

Después ya es cuestión de tratar de cumplir el plan previsto. Para mi es una técnica muy válida para organizar mi trabajo y combatir dos problemas habituales para mi productividad. Por un lado, no dilatar las tareas cuando tengo poco trabajo, haciendo que ocupen todo el tiempo de trabajo que tengo disponible.

Por otro lado, mejora mi concentración, especialmente en los momentos del día en los que más me cuesta, como el inicio de la semana, las tardes o las últimas horas del día. El resultado es que el número de tareas finalizadas es mucho más alto. Acabo el día con menos estrés, al no quedarme con la sensación de que el tiempo no me llega.

El resultado final es que mi tiempo de trabajo es más efectivo, tengo más tiempo libre para descansar o para mi ocio, lo que permite que cuando vuelvo al trabajo tenga la cabeza un poco más despejada y pueda concentrarme mejor. De esta forma iniciamos el círculo vicioso para mejorar poco a poco nuestra productividad personal.

En Pymes y Autónomos | La técnica Pomodoro: una forma sencilla de mejorar la productividad

Imagen | mlpeixoto

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio