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Si algo hemos aprendido trabajando en casa es todo lo que está mal con la conciliación y los horarios

Si algo hemos aprendido trabajando en casa es todo lo que está mal con la conciliación y los horarios
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Volver a trabajar supone un problema para muchos empleados que tienen hijos. Ahora que no hay colegios el problema recurrente que aparece todos los veranos ahora se anticipa. ¿Dónde colocamos a los niños mientras trabajamos? Porque si tenemos que acudir de forma presencial tenemos un problema. Quizás si algo hemos aprendido trabajando en casa es todo lo que está mal con la conciliación y los horarios de trabajo.

La primera cuestión a considerar es cómo la extensión de los horarios de trabajo, las ocho horas de rigor, una hora como mínimo para desplazarse al trabajo, que puede ser más en grandes ciudades, otra hora de comida, suponen 10 horas de nuestro día ocupadas en cuestiones laborales. Si nuestra jornada se extiende algo más...

Esto obliga a prolongar habitualmente los horarios de niños en los colegios con guarderías matinales, clases extraescolares, etc. Los colegios de convierten en un parking de niños, nuestros horarios no nos permiten cubrir adecuadamente nuestra responsabilidad como padres. Si después de todo esto no repensamos el modelo laboral, el trabajo por objetivos reales, la jornada continua y más flexibilidad laboral algo estamos haciendo mal.

Pero estamos viendo como la cultura del presentismo en muchas empresas está más que institucionalizada. Afortunadamente creo que cada vez son menos. Pero hoy vemos como algunos trabajadores que están en casa, que tampoco tienen una gran cantidad de tareas por la bajada de actividad económica, se mantienen conectados más tiempo del habitual.

Se envían mensajes fuera de hora, pero también se contestan. El derecho a la desconexión digital, de reciente creación, parece que no existe en muchas compañías. Teletrabajamos e invertimos más horas que si estuviéramos en la oficina. Porque es complicado concentrase en casa, tenemos que atender hijos en algunos casos que no entienden de horarios. Y a esto se suma tener que cumplir un horario como hacemos habitualmente.

Hay que dar una oportunidad a los trabajadores para que puedan hacerlo mejor. Hay que premiar a las empresas que facilitan esta conciliación. Hay que empezar a plantear si es viable seguir con los horarios actuales o no. Y a todas estas mejor resolverlo antes de un repunte y una posible vuelta al confinamiento.

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