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El fútbol y el trabajo: una mala combinación

El fútbol y el trabajo: una mala combinación
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Mientras leía la noticia de que cuatro trabajadores de una cadena de supermercados fueron suspendidos dieciséis días de empleo y sueldo por ver un partido de fútbol durante su jornada laboral, me vinieron a la mente otras sentencias similares pero con el uso de Internet como motivo de despido, cuestión que ya trató Mister Empresa en este artículo.

En esta ocasión ha sido el 'deporte rey' el motivo por el que una nueva sentencia dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía ha dado la razón a la empresa, una cadena de supermercados, al considerar la "transgresión de la buena fe contractual y un abuso de confianza al dedicar la jornada laboral a lo que no son las obligaciones de su puesto de trabajo". En este caso el fútbol y el trabajo han resultado ser una pésima combinación.

Según el relato de los hechos, en la tarde del 9 de mayo de 2009, cuatro empleados se situaron delante de las pantallas "viendo el partido de fútbol que se televisaba en ese momento, apoyados en el mostrador frente a la tele, charlando, comiendo y bebiendo diferentes productos en presencia de los clientes, habiéndose constatado que ni atendieron al público ni desempeñaron las labores propias de su puesto de trabajo, como reponer o colocar mercancías".

Resulta llamativo que en aquel momento, sólo hubiera cinco empleados y cuatro de ellos desatendieran sus puestos de trabajo. Se da la circunstancia de que, aparte del incumplimiento que supone no atender a los clientes ni a su trabajo, "los empleados del centro tienen prohibido consumir alimentos y bebidas en el interior, existiendo una sala de descanso para el personal en la que deben tomar el bocadillo".

Si en el caso del uso de Internet la trabajadora esgrimía su derecho a la privacidad, y a que su rendimiento no se veía afectado por el uso de la red, en este caso hablamos de un comportamiento que afecta además de a las labores propias de cada uno de los trabajadores a la imagen de la empresa. Poca eficacia se puede mostrar si un cliente encuentra a las personas que ha de consultar: comiendo, bebiendo y mirando un partido de fútbol.

En estos momentos donde una gran parte de la población se encuentra desempleada, resulta comprensible el enfado ante este tipo de noticias. Si queremos que una empresa funcione, sabemos que el cliente más importante es el interno: el trabajador, y si éste no cumple con sus obligaciones estará haciendo un flaco favor tanto a la imagen, como decíamos, de la organización, a las ventas y sobre todo a sí mismos.

Encontrar el equilibrio entre el descanso necesario o convertir el lugar donde desempeñamos nuestro trabajo en un espacio para el ocio es sencillo: ese tipo de comportamiento mejor dejarlo para después de haber cumplido con nuestro horario: todos saldremos ganando: la empresa, el cliente que acude a comprar y a la eficacia que todos demandamos cuando queremos consumir un producto o utilizar un servicio.

Vía| Expansión En Pymes y Autónomos|Se admite como causa de despido que el trabajador se conecte a las redes sociales en el trabajo,Improcedente el despido de un trabajador que dejaba de realizar sus tareas para conectarse a internet Imagen|rax00d8

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