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La cigüeña que remontó el vuelo

La cigüeña que remontó el vuelo
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Hace unos días me llegó un correo. Una de las creadoras de la empresa "La cigüeña del bebé" nos comunicaba que cambiaban de dirección de correo pero el nombre elegido tenía detrás una historia. La empresa que nació en 1994 como alternativa a los ramos de flores que se les regalan a las madres tras traer un hijo a este mundo, ¿cuál era la opción? una cesta con contenido útil tanto para la mamá como para la criatura pero con un añadido: la entrega la haría un botones sacado de un hotel de lujo. Al menos su atuendo no pasaría desapercibido.

Elena Gómez del Pozuelo junto a su socia, Sara, fueron de las primeras mujeres emprendedoras cuando la palabra no estaba tan de moda. Los primeros años fueron complicados, como en todos los negocios, pero las cosas mejoraron. Su puesta en escena, el crear una página web, y comenzar a tener pedidos de personajes conocidos hicieron el resto. Después vino la crisis y con ella bajaron las ventas. Era hora de pensar en que la cigüeña debía remontar el vuelo.

A pesar de que aumentaron la oferta de productos, y seguían recibiendo pedidos, la facturación era el obstáculo. Una de las opciones que barajaron fue la de la internacionalización de la empresa. Al fin y al cabo experiencia tenían en el ecommerce más que de sobra, pero ¿sería una buena idea centralizar todo en España y crear distintas páginas web en otros idiomas? No. Este tipo de cuestiones es importante meditarlas, por una razón simple: la logística.

Si partimos de un negocio que quiere sanear sus finanzas, no tiene sentido gastar más en el envío que en la propia elaboración de la canasta que ya de por sí conlleva mucho trabajo porque son personalizadas y artesanales. No, no es buena idea vender a través de la web si no vas a poder entregar tus pedidos en veinticuatro horas. Sobre todo con productos de este tipo.

En general, las empresas de ecommerce, para internacionalizarse, realizan grandes ampliaciones de capital y abren sedes propias en otros países del mundo, pero en el caso de las cestas la fórmula a escoger ha sido diferente: dar una franquicia ecommerce de su empresa por cada país. Ya han comenzado en Francia.

Con esta elección evitan una gran financiación que es lo que requiere la apertura de sedes en otros países, y se deposita la confianza en encontrar emprendedores en otros países que quieran invertir en un negocio ya probado y lanzarlos en su propio país. Para empezar, han tenido que modificar el nombre, nuestra "ñ" suele dar problemas, de ahí el cambio de nombre a "bebedeparis".

A mí me parece una decisión positiva. Mejor comenzar poco a poco, sin modificar la esencia de la empresa: rapidez en la entrega en un producto exclusivo. ¿Conseguirán expandir el negocio en muchos países? Las peticiones comienzan a llegar pero lo que está claro es que no hay que tirar la toalla jamás y remontar es nuestra obligación sea cual sea nuestra circunstancia.

En Pymes y Autónomos|Las franquicias son un filón para la internacionalización de empresas,Para que una franquicia se expanda en tiempos de crisis ha de bajar los cánones

Imagen|M.Peinado

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