Qué es el derecho al error tributario y cómo cambiaría para el contribuyente la aplicación de este principio

Qué es el derecho al error tributario y cómo cambiaría para el contribuyente la aplicación de este principio
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Todos cometemos errores. Los ciudadanos, las empresas, también la Agencia Tributaria. De hecho, muchos de estos últimos se recurren vía tribunales, que acaban dando la razón al demandante en la mitad de los casos. Pero no deberíamos llegar tan lejos. Es por eso que la figura del derecho al error tributario aparece como una variable interesante a la hora de estar en paz con el fisco.

En España según su legislación tributaria cualquier error cometido se realiza con intención de defraudar al fisco. Y esto no siempre es así, sería interesante diferenciar entre errores que se han cometido de mala fe y los que no lo han sido. El contribuyente, tanto ciudadanos como empresas tienen que demostrar su inocencia.

Unos incentivos económicos para los Inspectores bajo sospecha

Lo cierto es que esto se une a la polémica surgida desde hace ya tiempo con el modelo de incentivos fiscales que tienen los inspectores, que además de no ser transparentes, crean en muchas ocasiones indefensión para el contribuyente.

No todo el mundo está dispuesto a acudir a los Tribunales para rebatir el criterio de un Inspector al imponer una sanción

No se trata solo de un error cometido, sino también de la imposición de sanciones por este hecho o los intereses de demora aplicados. Todo esto hace que cometer un error pueda salir realmente caro.

La subsanación rápida del error y sus ventajas

Es cierto que se pueden subsanar errores sin tener que pagar sanciones o recargos siempre que el contribuyente se de cuenta del mismo y presente una modificación de nuestra declaración, como puede ocurrir con el caso de la RENTA.

Pero esta circunstancia no siempre es la más habitual. Lo normal es que nos demos cuenta del error cuando Hacienda nos abre un procedimiento. Esto no debería ser motivo para que la subsanación del error tenga que dar lugar a multas o recargos.

No porque Hacienda abra un procedimiento el error cometido va a ser más grave o se va a producir más dolo para la Agencia Tributaria. El hecho sigue siendo el mismo y no se debería aplicar de forma diferente que si es el propio contribuyente el que se da cuenta del error cometido.

De hecho esta práctica es fomentada por la propia Agencia Tributaria con su campaña de cartas de advertencia en la que avisan a las empresas de posibles incoherencias fiscales. No hay pruebas de que estos negocios estén haciendo nada mal, solo una discordancia en los datos analizados por un algoritmo que usa la Inteligencia Artificial y el Big Data para realizar las comparativas de forma masiva.

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