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La unidad generadora de efectivo, ¿cuándo registrar una pérdida por su deterioro?

La unidad generadora de efectivo, ¿cuándo registrar una pérdida por su deterioro?
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Una unidad generadora de efectivo es un conjunto de activos que una empresa destina a un fin determinado y que pude funcionar independientemente del resto de la empresa, de manera que el conjunto de activos que forman esta unidad se puede deteriorar globalmente en lugar de deteriorarlos activo por activo. Por ejemplo una sucursal o una delegación de una empresa.

Para que un conjunto de activos tengan la consideración de unidad generadora de efectivo las entradas de efectivo deben de ser independientes de otros flujos de efectivo generados por otros activos o grupos de activos.

El tratamiento de las pérdidas por deterioro de una unidad de efectivo se recogen en la resolución de 18 de septiembre de 2013, del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, por la que se dictan normas de registro y valoración e información a incluir en la memoria de las cuentas anuales sobre el deterioro del valor de los activos, publicada en el BOE de 25 de septiembre del 2013.

¿Cuando registrar un pérdida por deterioro del valor de una unidad generadora de efectivo?

Al menos al cierre del ejercicio, la empresa evaluará si existen indicios de que algún activo o, en su caso, alguna unidad generadora de efectivo puedan estar deteriorados, en cuyo caso, deberá estimar sus importes recuperables efectuando las correcciones valorativas que procedan.

Se reconocerá una pérdida por deterioro del valor de una unidad generadora de efectivo si, y solo si, su importe recuperable fuera menor que el importe en libros de la unidad. La pérdida por deterioro del valor se distribuirá en el siguiente orden:

  1. En primer lugar, se reducirá el importe en libros de cualquier fondo de comercio distribuido a la unidad generadora de efectivo.
  2. Si el fondo de comercio no fuera suficiente se reducirá el importe de los demás activos de la unidad, prorrateando en función del importe en libros de cada uno de los activos de la misma. Estas reducciones del importe en libros se tratarán como pérdidas por deterioro del valor de los activos individuales y la empresa no podrá reducir en libros el importe de un activo por debajo del mayor valor de entre los siguientes:
  • Su valor razonable menos los costes de venta (si se pudiese determinar).
  • Su valor en uso (si se pudiese determinar).
  • Cero.

El importe de la pérdida por deterioro del valor que no pueda ser distribuida al activo en cuestión, se repartirá prorrateando entre los demás activos que compongan la unidad.

Después de la aplicación de los requisitos antes mencionados se reconocerá un pasivo por cualquier importe restante de una pérdida por deterioro del valor de una unidad generadora de efectivo si, y solo si, fuera requerido por otra norma.

Imagen | jbarcena

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