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El coste de una mala contabilidad

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Una cosa que los profesionales de la contabilidad nos encontramos de cuando en vez, son contabilidades chapuceras. Creo que es obligado pues la realización de una auditoría interna cada vez que se hereda una contabilidad. Es fundamental que tengamos la certeza de que los apuntes se han realizado correctamente y que la contabilidad refleja la imagen fiel de la empresa.

La distorsión de la imagen fiel de la empresa es algo que no afecta solo al empresario en su toma de decisiones, algo que a mi entender debe de ser una de las principales motivos para asegurar la buena llevanza de la contabilidad de la empresa. El incumplimiento de las obligaciones contables y registrales constituye una infracción tributaria recogida en el artículo 200 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

Obligaciones contables cuyo incumplimiento constituye una infracción tributaria

  • La inexactitud u omisión de operaciones en la contabilidad o en los libros y registros exigidos por las normas tributarias.
  • La utilización de cuentas con significado distinto del que les corresponda, según su naturaleza, que dificulte la comprobación de la situación tributaria del obligado.
  • El incumplimiento de la obligación de llevar o conservar la contabilidad, los libros y registros establecidos por las normas tributarias, los programas y archivos informáticos que les sirvan de soporte y los sistemas de codificación utilizados.
  • La llevanza de contabilidades distintas referidas a una misma actividad y ejercicio económico que dificulten el conocimiento de la verdadera situación del obligado tributario. Supongo que la contabilidad B, se englobaría en este punto.
  • El retraso en más de cuatro meses en la llevanza de la contabilidad o de los libros y registros establecidos por las normas tributarias.
  • La autorización de libros y registros sin haber sido diligenciados o habilitados por la Administración cuando la normativa tributaria o aduanera exija dicho requisito.

La infracción prevista en este artículo será grave y se sancionara con una multa de 150 euros, salvo que sea de aplicación lo dispuesto en los párrafos siguientes.

La inexactitud u omisión de operaciones o la utilización de cuentas con significado distinto del que les corresponda se sancionará con multa pecuniaria proporcional del uno por ciento de los cargos, abonos o anotaciones omitidos, inexactos, falseados o recogidos en cuentas con significado distinto del que les corresponda, con un mínimo de 150 y un máximo de 6.000 euros.

La no llevanza o conservación de la contabilidad, los libros y los registros exigidos por las normas tributarias, los programas y archivos informáticos que les sirvan de soporte y los sistemas de codificación utilizados se sancionará con multa pecuniaria proporcional del uno por ciento de la cifra de negocios del sujeto infractor en el ejercicio al que se refiere la infracción, con un mínimo de 600 euros.

La llevanza de contabilidades distintas referidas a una misma actividad y ejercicio económico que dificulten el conocimiento de la verdadera situación del obligado tributario se sancionará con multa pecuniaria fija de 600 euros por cada uno de los ejercicios económicos a los que alcance dicha llevanza.

El retraso en más de cuatro meses en la llevanza de la contabilidad o libros y registros exigidos por las normas tributarias se sancionará con multa pecuniaria fija de 300 euros.

La utilización de libros y registros sin haber sido diligenciados o habilitados por la Administración cuando la normativa tributaria o aduanera lo exija se sancionará con multa pecuniaria fija de 300 euros.

Imagen | Robert Couse-Baker

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