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Las quiebras de empresas son un problema de liquidez: el caso de Abengoa

Las quiebras de empresas son un problema de liquidez: el caso de Abengoa
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Liquidez y solvencia. Dos conceptos empresariales que aparecen muy unidos y que muchas veces se confunden, pero que tienen repercusiones muy diferentes. De hecho, existe la creencia generalizada de que las quiebras son un problema de solvencia cuando, en realidad, una de los factores que llevan a las empresas a su desaparición es su falta de liquidez.

Y, si no, que se lo digan a Abengoa, la multinacional que hace apenas quince días solicitó el preconcurso de acreedores, ahogada en una deuda de 8.904 millones de euros y que podrá significar la mayor quiebra de la historia en España. Sus costes de financiación son una pesada losa sobre la que se puede derrumbar la empresa andaluza.

Y no es porque Abengoa no sea una empresa solvente, ni mucho menos. Sus activos valen mucho dinero y es la segunda empresa con más patentes en el IBEX-35, solo superada por Telefónica. Además, sus plantas solares son la envidia de muchas grandes empresas del sector de las renovables.

Abengoa tiene un grave problema de liquidez que está relacionado con su estructura financiera y sus fuentes de financiación. Al fin y al cabo, si no puede hacer frente a sus compromisos de pagos a más corto plazo, el valor de sus acciones y, por tanto, de su patrimonio neto, se hundirán, provocando la quiebra técnica de la empresa.

Si finalmente Abengoa logra obtener liquidez suficiente, podrá mantener a flote la empresa durante tres o cuatro semanas, tiempo que dura el preconcurso para negociar con sus acreedores una refinanciación de su deuda e incluso alguna que otra quita.

Los problemas de solvencia suelen ser consecuencia de problemas previos de liquidez. Atajar el problema implica contar con una estructura financiera correcta, cuyos primeros pasos deben darse en la propia constitución de la sociedad el establecer la cuantía de capital social que se aporta y cuáles serán las fuentes de financiación. Si no lo hacemos de forma correcta, puede que nuestra sociedad, al igual que Abengoa, esté abocada a la suspensión de pagos, el paso previo a la quiebra empresarial.

En Pymes y Autónomos | ¿Qué diferencias existen entre una quiebra y una suspensión de pagos?

Imagen | alex lang

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