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Cuando la vuelta al trabajo después de un ERTE coincide con las vacaciones de verano: el caso de Kike Sarasola y Roomate

Cuando la vuelta al trabajo después de un ERTE coincide con las vacaciones de verano: el caso de Kike Sarasola y Roomate
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El pasado sábado, Kike Sarasola, dueño de las cadenas de hoteles Roomate, volvió a primera plana informativa por un vídeo viral que se filtró al diario El País en el que criticaba que muchos de sus empleados rechazasen la vuelta al trabajo tras finalizar el ERTE con su empresa porque, supuestamente, "les venía mal regresar en ese momento".

El vídeo, de algo más de dos minutos de duración, empieza con un tono calmado deseando que se encuentren todos bien. Luego explica el mal momento que ha pasado la cadena y que se han visto obligados a cerrar el hotel Valentina en México y, por último, acaba con una bronca bastante importante a estos empleados que han declinado volver a trabajar.

De hecho, tal y como recuerda Sarasola, la prestación del ERTE, que recordemos que es del 70 por ciento de la base reguladora, fue complementada al 100 por cien por la propia empresa a pesar de no haber facturado en estos últimos meses.

Sí, Sarasola tiene motivos para quejarse

Esta respuesta desató una cadena de respuestas en las redes sociales, tanto para bien como para mal. El fondo de la cuestión ha sido aplaudida por numerosos usuarios en Twitter, que respaldan su decisión de abroncar a todos aquellos trabajadores que han mostrado su disconformidad con volver a trabajar, especialmente aquellos que se encuentran de vacaciones.

Sin embargo, las formas han sido muy debatidas. Hay quienes incluso ven en el gesto de Sarasola una falta de respeto hacia sus empleados, ya que, en lugar de abroncarles en privado, utiliza un medio digital para hacer pública una información que, supuestamente, afecta a unos pocos trabajadores.

Sea como fuere, el vídeo, que ya se ha hecho viral, sirve para poner sobre la mesa la importancia de recordar a la población el verdadero objetivo de los ERTE: una prestación extraordinaria que sirve para paliar las catastróficas consecuencias económicas del confinamiento generalizado de la población.

En ningún caso, los ERTE deben servir para tomarse unas vacaciones. La empresa, en el momento que así lo requiera, puede volvernos a citar a filas, y no podemos rechazar la reincorporación, salvo por motivos muy bien justificados. De hecho, la justicia ya ha avalado el cese disciplinario si el empleado no justifica su negativa a trabajar, aunque la empresa le llame antes de tiempo.

Se trata, por tanto, de un asunto muy serio con el que, algunas personas están jugando demasiado. Y sí, por supuesto, Sarasola tiene derecho a quejarse, aunque se puedan debatir si las formas que ha utilizado para hacerlo son las más adecuadas.

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