Los problemas judiciales de Díaz Ferrán siguen copando titulares. Sí ya tiene todas sus empresas en situación concursal, al embargo preventivo de sus bienes se le suma ahora la declaración necesaria de concurso de acreedores sobre su persona. A partir de esta decisión judicial, los acreedores personales de Díaz Ferrán deberán presentar ante el juzgado mercantil de Madrid la relación de deudas que presentan.
Esta situación concursal inhabilita a Díaz Ferrán para la administración de sus bienes y le impide la libre disposición y tutela de los mismos. La administración de ellos ha pasado al administrador concursal, tal y como marca el procedimiento judicial. Evidentemente, esta situación estaba cantada y era cuestión de tiempo que un juez se tomara en serio las reclamaciones de los acreedores de Marsans y el resto del grupo de empresas del presidente de la CEOE.




El concurso de acreedores que ha solicitado Martinsa-Fadesa, acaba de destapar la caja de Pandora de la realidad económica de muchas empresas inmobiliarias y constructoras. Y no sabemos como puede finalizar esto, ni cuantos más caerán con las botas puestas, porque claro, predecir el futuro es cuestión de astrólogos, o de Solbes, ambos con la misma fiabilidad.