El empresario como creador

Síguenos

Este es un blog con un fuerte contenido utilitarista, práctico. Pensado para ayudar a los pequeños empresarios, a los profesionales, a los autónomos. Pero creo que la ayuda no se debe quedar en el ámbito material. En ocasiones debe ir un poco más allá. Y es que cualquiera que conozca este mundo, sabe de la soledad, de la dureza de la vida del empresario, que tiene que mantener viva la llama de la motivación, contra viento y marea.

Especialmente contra el mundo del cine, donde la figura del empresario ha sido frecuentemente maltratada. Pocas películas siguen una tónica contraria. Y entre ellas podemos citar El Manantial, basada en la obra de Ayn Rand, novelista y filosofa, abanderada del liberalismo radical (objetivismo). Aunque la película no es ninguna maravilla, el discurso del arquitecto Roak en defensa de su papel como creador, como profesional, creo que puede suponer un importante estímulo para todos aquellos que tienen que luchar por sacar sus empresas adelante.

Os dejo con la (mala) traducción. Si os gusta, os recomiendo la lectura de otras obras de la autora, especialmente de La rebelión de Atlas, donde los empresarios se acaban rebelando contra los políticos, paralizando el país.

Hace miles de años, un hombre descubrió como hacer fuego.Probablemente fue quemado en la hoguera con que ilumino a sus hermanos, pero les dejo un regalo que ellos no había sido capaces de imaginar, y desterró la oscuridad de la Tierra.

A través de los siglos, ha habido hombres que han dado los primeros pasos para tender nuevas carreteras, sin otra arma que su propia visión. Los grandes creadores, los pensadores, los artistas, los científicos, los inventores, se mantuvieron solos frente al resto en todo momento. Cada nuevo pensamiento era atacado, cada nueva invención era denunciada. Pero los hombres con visión recta siguieron adelante. Lucharon, sufrieron y pagaron. Pero ganaron.

No ha habido ningún creador cuya motivación haya sido complacer a sus congéneres. Ellos odiaban los regalos que les ofrecían.

Su verdad era su única motivación.

Su trabajo era su única meta.

Su trabajo, no aquellos que la utilizan.

Su creación, no los beneficios que se derivan para otros de la misma. La creación da forma a su verdad.

El mantuvo su verdad sobre todas las cosas y todas las personas. El iba hacía delante con o sin el apoyo de otros, con su integridad como única bandera. No sirvió a nada ni a nadie. Vivió por si mismo. Y sólo haciéndolo así fue capaz de lograr las cosas que enorgullecen a la Sociedad. Esta es la naturaleza del progreso. El Hombre no puede sobrevivir si no es a través de su mente.El viene a la Tierra desarmado. Su cerebro es su única arma. Pero la mente es un atributo del individuo. No existe ninguna mente colectiva. El hombre que piensa debe pensar y actuar por su propia cuenta. La mente racional no puede estar sujeta a ningún tipo de coacción.No puede estar subordinada a los deseos, necesidades u opiniones de otros. No se puede sacrificar.

El creador mantiene su criterio; el parásito sigue las opiniones de otros.

El creador piensa; el parásito copia.

El creador produce; el parásito saquea.

Al creador le preocupa la conquista de la Naturaleza; al parásito, la del Hombre.

El creador requiere independencia. Ni sirve a otros ni reina. El llega a acuerdos con otros hombres mediante el libre intercambio y la elección voluntaria.

El parásito busca el poder. El quiere reunir a todos los hombres juntos en una acción común y en una común esclavitud. El mantiene que el Hombre es sólo un instrumento para el uso de otros, que debe pensar lo que ellos piensan, actuar como ellos actúan, y vivir sin motivación propia, sin alegria, y sirviendo a cualquier necesidad menos a la suya propia.

Examinen la Historia. Todo lo que tenemos, cualquier gran avance ha venido de un trabajo independiente de una mente independiente. Todo horror y destrucción ha surgido de los intentos de convertir a los hombres en un rebaño sin mente, en robots sin almas, sin derechos personales, sin ambición personal, sin futuro, esperanza, ni dignidad

Se trata de un antiguo conflicto. Tiene otro nombre: El individuo contra el colectivo.

Nuestro país, la más noble nación en la Historia de la Humanidad, se creo basado en los principios del individualismo, en el principio de los derechos inalienables del hombre.” Este es un país donde un hombre es libre de buscar su propia felicidad, de ganar y producir, no de rendirse y renunciar;de prosperar, no de pasar hambre; de progresar,no de robar;de mantener como su más valiosa posesión su propio valor personal, y como la mayor de sus virtudes, su autoestima”.

Miren los resultados. Esto es lo que los colectivistas les están pidiendo que destruyan, tal y como ha sido destruido en gran parte de la Tierra.

Soy arquitecto.Estoy acostumbrado a saber lo que ocurre en función de como se empiezan a construir las cosas.Nos aproximamos a un mundo en el que no se me va a permitir vivir. Mis ideas son de mi propiedad. Me fueron arrebatadas por la fuerza, incumpliendo el contrato. No se me permitió hablar.

Se han creído que mi trabajo pertenece a otros, que pueden hacer con el lo que les plazca. Me usaban sin mi consentimiento,era mi deber servirlos sin poder renunciar o ser recompensado.

Ahora Vds. saben por qué dinamité Courtland. Yo diseñé Courtland. Yo lo hice posible. Yo lo destruí.Yo estuve de acuerdo en diseñarlo para verlo construido tal y como había querido. Ese era el precio que yo puse a mi trabajo. No fui pagado. Mi edificio fue desfigurado por el capricho de otros que recibieron todos los beneficios de mi trabajo sin nada darme a cambio en compensación.

Vine aquí a decirles que no reconozco el derecho de nadie sobre ningún minuto de mi vida,sobre ninguna parte de mi energía,ni sobre ningun descubrimiento mío, sin importarme quien me demande.

Alguien dijo: el mundo esta pereciendo en una orgía de auto-sacrificio. Vine aquí para ser escuchado en el nombre de todos aquellos que aun permanecen libres en el mundo.Quise mantener mis principios. No quiero trabajar o vivir con otros.

Mis principios son: el hombre tiene derecho a existir para su propia satisfacción.

Más información | Ayn Rand Institute
En Pymes y Autónomos| Hay tanto que contar

Los comentarios se han cerrado

Ordenar por:

4 comentarios