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La dictadura del plan de negocio

La dictadura del plan de negocio
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Hace unas semanas terminé un curso sobre creación de empresas, de los que suelen impartir gobiernos autónomicos/ayuntamientos y similares con fondos del Fondo Social Europeo.

Lo más interesante de este tipo de cursos (quizás mucho más que la formación que recibes) es encontrar a personas que, al igual que tú, tienen una idea y desean emprender. Resulta muy enriquecedor intercambiar ideas y propuestas, ya que es la forma más útil de detectar cuáles son los fallos de tu proyecto y cómo puedes mejorarlos.

Del mismo modo, no puedo tener queja de las personas a cargo de la docencia: economistas, expertos en creación de empresas y empresarios que han compartido sus experiencias con nosotros, así como sus impresiones sobre la situación actual.

Lamentablemente, no todo ha sido positivo. De hecho, y comentándolo con otras personas que han recibido este tipo de formación en otros centros de formación, todos estos cursos se centran en explicar la elaboración del plan de negocio, destacando sobre todo los aspectos formales de este documento (las partes que debe tener) frente a su verdadera utilidad.

En mi opinión, un plan de negocio no tiene que ser un tocho de 500 páginas encuadernado. El mejor plan puede estar pintado en la servilleta de un bar, en un par de folios escritos a mano o en un archivo excel. A menudo, los emprendedores se centran en diseñar un plan de negocio con buena pinta, lo que hace que un instrumento que debe ayudarnos a poner en marcha nuestra empresa se convierta en un fin en sí mismo.

Entiendo que algunas administraciones orienten la formación sobre creación de empresas a este fin. Después de todo, muchas subvenciones y ayudas sólo pueden solicitarse previa presentación de este documento. Sin embargo, y especialmente para los emprendimientos más pequeños, quizá sería más útil una entrevista de los técnicos de la administración con el interesado, para que este pudiera venderles la idea directamente.

Con esto, no quiero criticar la naturaleza del plan de negocio (que, por otro lado, es un instrumento muy útil). Sin embargo, creo que es importante tener en cuenta que podemos crear un documento propio que nos ayude de la mejor forma posible a poner en marcha nuestra empresa.

Imagen | Amaneiro
En Pymes y Autónomos | Plan de negocio

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