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Funcionarios, asalariados y autónomos, la cuadratura del círculo (III)

Funcionarios, asalariados y autónomos, la cuadratura del círculo (III)
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Llama poderosamente la atención, la poca repercusión mediática que tiene el sector de los autónomos dentro del panorama informativo nacional. A pesar de la evidente relevancia que tienen en la economía del país, sólo alcanza a ocupar unos pocos titulares, entre ellos, el más relevante, desde mi punto de vista, la propuesta de los doce meses de desempleo por cese de actividad por cada cuatro años trabajados. Lo cual celebro, porque este tipo de medidas tienden a homogeneizar el mercado laboral.

Tener un mercado laboral tan sesgado, como es el español, no es beneficioso bajo ningún aspecto. Que existan unas diferencias tan acusadas entre las condiciones laborales de los funcionarios, trabajadores por cuenta ajena y trabajadores por cuenta propia no estimula la productividad, ni la iniciativa empresarial, que en estos momentos tanto se necesita por más anuncios que nos pongan y campañas institucionales que inicien para estimular el espíritu emprendedor.

No se puede tener la pretensión de que el 50% de los recién licenciados universitarios no se planteen acceder a la función pública cuando representa acceder a un estatus privilegiado , como lo muestra el hecho del incremento en un 40% de las retribuciones en el periodo 2000 – 2008 , además de otras anteriormente citadas. O que prefieran acceder a un trabajo por cuenta ajena, aunque mal retribuido y con escasa protección social, pero mayor que la que tendrían como trabajador por cuenta propia.

Hasta que no se plantee dar una cobertura social y laboral más homogénea entre los trabajadores por cuenta ajena, incluyendo a los funcionarios, y los de por cuenta propia no se habrá alcanzado el nivel de flexibilidad de mercado laboral necesaria. Equiparar la duración de la prestación por desempleo para ambos grupos no sería una idea descabellada, adecuando el importe de la misma en proporción a la cantidad cotizada.

Por otro lado, habría que reconsiderar muy seriamente el valor de la indemnización por despido. Ésta debería tender a ser flexible y negociada libremente con la empresa, sin menoscabo de otras alternativas tan interesantes como la que propone el modelo austriaco y que Carmen nos expuso hace unos días en uno de sus posts.

En definitiva, urge alcanzar una homogeneización en el mercado de trabajo y comenzar a erradicar todo lo que represente una discriminación positiva, que a tenor de los hechos, no está resultando beneficioso para el propio mercado, y adicionalmente, está produciendo un grave perjuicio al sistema económico y a la sociedad en general, ya que está estimulando la aversión al riesgo, el conformismo y el acomodamiento. Todo lo contrario de que se necesita para superar etapas de recesión, iniciativa y afán de superación.

En Pymes y Autonómos | Funcionarios, asalariados y autónomos, la cuadratura del círculo (I), Funcionarios, asalariados y autónomos, la cuadratura del círculo (II), El pago de la indemnización por despido aplicando el modelo austriaco Imagen | toomanytribbles

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