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¿Pagamos muchos impuestos los trabajadores en España?
Reflexiones

¿Pagamos muchos impuestos los trabajadores en España?

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El pasado día 27 de junio se publicó el estudio Think tank de Civismo.org coincidiendo con el día de la liberación fiscal según los cálculos de esta organización. Es decir, las jornadas trabajadas hasta este día irán para el pago de impuestos, en sus diferentes modalidades para el Estado. Puede parecer una cifra para muchos excesiva, pero conviene ponerla en contexto con otras economías, por eso nos preguntamos ¿pagamos muchos impuestos los trabajadores en España?

Si tenemos en cuenta el informe de la OCDE la cuña fiscal, el esfuerzo que tienen que hacer los trabajadores para pagar impuestos se sitúa en una media del 36,1% en las economías desarrolladas. Un empleado en España realiza un esfuerzo superior, del 39,4%, tres puntos por encima de la media del resto de economías desarrolladas.

El esfuerzo fiscal del trabajador en España respecto a otras economías de la OCDE

¿Pero esto es mucho o poco? Si tenemos en cuenta el esfuerzo de trabajadores en Bélgica, que lidera el esfuerzo fiscal con un 52,7%, Alemania con un 49,5% o Francia con un 47,6% puede parecer poco y hay margen para subir todavía más. Si nos comparamos con Irlanda que tiene una cuña fiscal del 32,7%, Canadá con un 30,7 o Estados Unidos con el 29,6% podemos pensar que pagamos mucho.

Lo que si llama la atención es que gran parte de este esfuerzo fiscal, en concreto el 23% en nuestro país recae sobre la cotización a la Seguridad Social que pagan las empresas, un 4,9% es la cotización que pagan los trabajadores y el 11,5% sería el IRPF calculado de media para un trabajador sin hijos.

Esto provoca un cierto desequilibrio, puesto que dentro de las economías desarrolladas el trabajador en España es el tercero que menos aporta, solo por debajo se sitúan Irlanda y Estonia. La media de la contribución de los trabajadores a la Seguridad Social está en el 9,6, casi cinco puntos más que en España.

Todo apunta a que los trabajadores deberán contribuir más a las cotizaciones de la Seguridad Social en el futuro

El esfuerzo conjunto entre empresa y empleado en España no llega al 30%, mientras que muchas de las economías que tienen una cuña fiscal más elevada lo superan en varios puntos. Si tenemos en cuenta como está el sistema de pensiones, el elevado envejecimiento de la población y la llegada a la edad de jubilación de los baby boomers no sería descabellado que en algún momento se impulse una reforma en este sentido. Veremos si este incremento lo costean los empleados tal y como piden las asociaciones de empresarios o no.

Los compromisos futuros

La cuestión no es solo cuanto se paga, sino si aquello que se aporta revierte o no en el ciudadano. En este caso en España el 16,8% se destina a gasto social, pensiones y prestaciones por desempleo. Y es una partida que con el envejecimiento de la población aumentará de forma constante en los próximos años. Y esto sin tener en cuenta el efecto en el gasto que supondría la implantación de una renta mínima.

Por todo esto puede que la cuña fiscal de los empleados en España esté en línea con el resto de las economías desarrolladas. Desde luego no se puede decir que en nuestro país se paguen pocos impuestos, pero tampoco que no hay margen para una subida, especialmente a estas rentas del trabajo.

Si a esto le tenemos que sumar el pago de la deuda, lo cierto es que el futuro no es muy prometedor y el esfuerzo fiscal necesario para sostener protección social, sanidad, educación y servicios públicos tendrá que ser necesariamente superior. Si ha esto le añadimos la incertidumbre del reparto del trabajo con inteligencia artificial o el impulso de la robótica, la realidad no parece dejar mucho margen de maniobra.

Imagen | stevepb

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