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Las vacaciones también son necesarias en momentos de crisis

Las vacaciones también son necesarias en momentos de crisis
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En muchas empresas y pequeños comercios llevan unos meses muy duros pasándolo mal. Han estado cerrados, los empleados confinados en sus casas y todo parado. Se ha vuelto a la actividad y las cuentas no cuadran en muchos casos. Se ha recuperado a empleados del ERTE otros se mantienen, pero con la llegada del verano es el momento para muchos de tomar un descanso. Porque las vacaciones también son necesarias en momentos de crisis,

En algunas empresas los trabajadores se tomaron algunos días durante el confinamiento si se mantenía la actividad. El descenso del trabajo hacía complicado mantener la plantilla. Para algunos fue incluso un paso previo al ERTE. Pero estos momentos sin trabajo no han sido realmente unas vacaciones. Pocos se pueden decir que han desconectado.

Y lo cierto es que toda esta situación ha resultado muy dura emocionalmente. Para los empresarios, para los trabajadores, para todo el mundo. Y queda mucho todavía por delante para recuperar la normalidad. Se avecina un otoño muy duro y se necesita que todos los miembros de la compañía den el máximo. Por eso este año las vacaciones son imprescindibles.

Seguramente serán más cortas, para algunos apenas unos días pegados a un fin de semana. Pero la cuestión es poder desconectar mentalmente del trabajo y abstraernos en la medida de lo posible de toda esta situación. Coger fuerzas, recuperarnos anímicamente y tomar perspectiva para poder sobrellevar las situaciones que surjan y el trabajo de aquí a final de año.

En otros casos las vacaciones llegarán cuando acabe la temporada turística. Y será una situación dura, porque habrá sido una temporada más corta, con menos dinero en sus bolsillos y perspectivas complicadas para sobrellevar el invierno. La esperanza es que todo se normalice lo antes posible y que la temporada de 2021 se anticipe.

Para los empleados que siguen en el ERTE la situación es mucho más complicada. No están de vacaciones y no pueden desconectar. Además la principal preocupación tanto de ellos como de muchos empresarios es que no vuelvan a abrir o que sigan sin trabajar hasta final de año o incluso más allá si se prolongan esta situación.

Y todo esto tiene un efecto dominó para todos aquellos negocios y empresas que tienen su actividad en el turismo. Sin vacaciones de muchos trabajadores sus ingresos serán mucho menores. En otros casos los periodos serán más cortos o se buscarán destinos alternativos que no estén tan masificados. Y a esto se suma la posibilidad de rebrotes y confinamientos selectivos.

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