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Populismo en las empresas

Populismo en las empresas
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Tanto en la gestión empresarial como en muchas de las afirmaciones que se hacen desde los gobiernos o desde organizaciones empresariales muchas veces se las acusa de populismo. A la vez en el lado contrario muchas de las voces que se alzan en favor de los derechos de los trabajadores o posiciones similares, también pueden ser consideradas populismo.

Hoy no quiero entrar a posicionarme en ninguna propuesta concreta, ni en ningún bando en particular, hoy simplemente quiero hablar del populismo como forma de gestión empresarial o de posicionamiento en temas que afectan al mundo empresarial y profesional.

Muchos dirán que mantener esquemas populistas es algo deleznable, y que en la mayoría de los casos son formas fáciles de llegar al público pues se trata de apelar a los bajos institutos sin que realmente exista un trasfondo o detrás. O que si existe, este es demagógico o radical, yo al contrario creo que el populismo en el mejor sentido de la palabra no tiene nada de dañino, ni de negativo. Y yo soy el vivo ejemplo de ello, yo que soy consciente, se y defiendo que practico el populismo, el que yo entiendo un populismo positivo.

Creo que el populismo en si mismo no es negativo, al contrario, se trata de una forma de llegar al público como cualquier otra. Otra cosa es que se pervierta el sentido del populismo entendido como una forma “teatral” y con exposiciones radicales para llegar al público y se utilice para fines negativos, pero eso no es populismo.

El populismo tanto si se trata de hacer llegar unas ideas, como si se trata de conseguir que el conjunto de una organización me siga, que la empresa en si crea en el líder, por su condición populista me parece muy adecuada. No es nada más que vender y ofrecer una imagen o unas ideas atractivas, que por el motivo que sea otros quieren seguir, escuchar o comprar.

Por supuesto reitero que una cosa es el populismo que tiene como objetivo unas finalidades malignas (malignas, no disonantes con nuestro pensamiento), y otra muy distinta el populismo destinado a conseguir que le sigan a uno como “jefe” o como defensor de lo que sea por muy políticamente incorrectas que sean esas formas de seguirle o las causas defendidas. Evidentemente el populismo no es negativo sabiéndolo ejercer adecuadamente, sabiendo ser el actor apropiado, en el momento apropiado. Pero entendiendo que detrás de todo el discurso y de todo el mensaje, existe un contenido completo que aplicar.

En Pymes y Autónomos | El arte de provocar Imagen | felipesp

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