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Guía breve: Cómo comportarse en un juicio

Guía breve: Cómo comportarse en un juicio
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Por el hecho de ser empresario se incrementan las posibilidades que tiene un ciudadano de acudir ante la Justicia, ya sea como demandante, con el objetivo de garantizar el respeto de sus derechos, como podría ser realizar una reclamación contra un cliente moroso, o una vulneración de su marca, un robo, etc… o bien como demandado, con el fin de defenderse de acusaciones, como pueden ser los supuestos de una reclamación de salarios ante la jurisdicción social, o como imputado en vía penal por un accidente de trabajo por falta de medidas de seguridad e higiene.

Así pues, el propio tráfico mercantil y el día a día de nuestra actividad económica, pueden conllevar el aumento de posibilidades de comparecer ante nuestra Administración de Justicia.

Por ello, es imprescindible tener unas pequeñas nociones de cómo comparecer y actuar en un Juzgado, no se trata de tener que conocer en profundidad el funcionamiento, pero sí tener unas simples ideas claras al respecto.

En primer lugar si hemos de acudir al Juzgado debemos comparecer vestidos de forma correcta, muchos Juzgados prohíben la entrada a personas que lleven bermudas o pantalones cortos en verano (también chancletas, prometo que he visto el cartel en la puerta de una sala de vistas), pues se considera una falta de respeto hacia la institución.

Otro aspecto que deberíamos tener en cuenta es el uso del teléfono móvil, está totalmente prohibido, se debe llevar en silencio o apagado, a no ser que el propio teléfono móvil sea una prueba del proceso.

En cuanto a los formalismos, debemos tener claro que nos dirigiremos siempre con el tratamiento de cortesía habitual, es decir, de usted, a todos los presentes. No es necesario dirigirse al Juez con ningún apelativo especial, simplemente tratarlo con respeto y no tutear a nadie.

También deberemos guardar silencio, aunque no estemos de acuerdo con lo que allí oigamos, ya se encargará nuestra defensa de mostrar nuestra disconformidad con lo alegado.

Si comparecemos como testigos o como parte y somos interrogados, habrá que intentar contestar con un o con un no, y si es necesario extenderse, seremos breves y concisos. En caso de duda, pedid que os repitan la pregunta, es normal que los nervios puedan afectarnos.

En cuanto al desarrollo del pleito es conveniente que nuestro abogado nos informe de cómo se va a desarrollar, así como el lugar en el que debemos permanecer durante y después de nuestra intervención.

Concluyendo, si tenemos en cuenta estos pequeños consejos o pautas, podemos tener garantizado que nuestra intervención en el procedimiento será la correcta, y no pasaremos más nervios que los necesarios.

Imagen | Creationc

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