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Paula (23 años), la otra cara del problema que afecta a muchas empresas: “He durado un día. No me voy a quedar en un sitio donde no me gusta"

  • Hay empresas que afrontan verdaderas dificultades tanto para encontrar como para retener trabajadores. 

  • "No me voy a quedar en un sitio donde no me gusta, donde me estoy amargando cuando no tengo ninguna obligación", defiende.

Paula Abandono Trabajo Un Dia
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Sergio Delgado

Editor

Encontrar un empleo continúa siendo una carrera de obstáculos para buena parte de los jóvenes españoles, pero ¿y si al encontrarlo no duras ni 24 horas y te marchas por donde has venido? Eso sí, por voluntad propia.

Este es el caso de Laura. Una joven de 23 años que ha contado desde su cuenta de TikTok lo poco que ha durado en uno de sus trabajos más recientes.

Pese a que la tasa de paro entre los menores de 25 años se sitúa en el 23,4% en junio de 2026, -muy por encima del 15,5% registrado en el conjunto de la Unión Europea-, Laura decidió que se marchaba casi en el mismo momento de entrar.

Y claro está: a la empresa le toca ahora buscar, de nuevo, un nuevo trabajador tras esta más que fugaz experiencia. Y ojo, porque es un caso que se repite más de lo que creemos.

Hay organizaciones que afrontan verdaderas dificultades tanto para encontrar como para retener trabajadores. De hecho, según el estudio Desajuste de talento 2025 elaborado por ManpowerGroup, hasta el 75% admiten tenerlo complicado para encontrar los perfiles laborales que necesitan

"He durado un día en el trabajo"

Paula comienza su speech en TikTok dejando claro que abandonar la empresa fue una decisión exclusivamente suya. "Hermanas, he durado un día en el trabajo. He durado un día en el trabajo por voluntad propia. A mí nadie me ha echado de ningún lado", explica.

La paradoja es que la chica llevaba tiempo intentando incorporarse al mercado laboral. Después de buscar una oportunidad durante meses, consiguió finalmente un puesto, pero la satisfacción inicial desapareció prácticamente nada más conocer cómo sería su día a día.

"Os prometo que sentí una mezcla de emociones. De estar tanto tiempo buscando trabajo, por fin tienes el trabajo y cuando te dan el trabajo ves que no te gusta y dices: '¿Qué hago?'", relata.

La joven se encontró entonces ante dos posibilidades: continuar pese a saber desde el principio que no estaba cómoda o renunciar y regresar al punto de partida. Escogió esta última.

"¿Me quedo aquí pasándolo mal o empiezo otra vez de cero? Cariño, el claro ejemplo de que empiezo desde cero las veces que haga falta", asegura.

Un contrato de 40 horas y trabajo de lunes a sábado

Las primeras dudas surgieron durante la propia incorporación. "Primer día de trabajo, voy al sitio, me explican todas las dinámicas y conforme a mí me iban explicando las cosas yo por mi cabeza ya estaba diciendo que me quería ir", recuerda Paula.

Entre las condiciones que terminaron inclinando la balanza estaba la distribución de la jornada. Se trataba de un contrato de 40 horas semanales que implicaba trabajar de lunes a sábado.

"¿Me voy a tener que quedar aquí en un puesto de lunes a sábado, contrato de 40 horas, en un sitio que no me gusta?", se preguntó.

Paula tampoco oculta que su trayectoria profesional acaba de comenzar. "Tengo 23 años y he trabajado bien poquito todavía", reconoce. Precisamente esa circunstancia influye en su forma de afrontar el empleo: considera que dispone de margen para probar alternativas antes de permanecer en un puesto que no le convence.

"No me voy a quedar en un sitio donde no me gusta, donde me estoy amargando cuando no tengo ninguna obligación", sostiene.

La decisión terminó de madurar pocas horas después. "Me levanté llorando diciendo: 'Estoy yendo a un sitio donde no quiero ir'", explica sobre la mañana posterior a su primera jornada. Finalmente, comunicó que no continuaría.

España registró 2,36 millones de renuncias en nueve meses

Aunque el caso de Paula es, como no, particular, se produce en un contexto en el que las bajas voluntarias han adquirido un gran peso en España. Y ojo, porque este fenómeno va cada vez a más.

España acumuló durante los nueve primeros meses de 2025 alrededor de 2,36 millones de renuncias laborales, un 6,5% más que durante el mismo periodo del ejercicio anterior.

La cifra resulta especialmente llamativa porque aproximadamente el 76% de esas salidas, unos 1,8 millones, correspondieron a trabajadores que disponían de un contrato indefinido. Al mismo tiempo, España contabilizaba 2,44 millones de desempleados registrados.

Los datos de afiliación de la Tesorería General de la Seguridad Social también permiten observar la evolución a medio plazo. Las bajas en el Régimen General motivadas por dimisiones durante los nueve primeros meses de 2025 fueron un 69% superiores a las registradas en idéntico periodo de 2021, antes de la entrada en vigor de la reforma laboral.

Retener trabajadores, otro desafío para las empresas

Las razones detrás de una baja voluntaria, eso sí, pueden ser muy distintas. Desde encontrar otra oferta con mejor salario hasta buscar horarios compatibles con la vida personal, reducir desplazamientos, mejorar las posibilidades de promoción o simplemente abandonar un puesto que no cumple las expectativas iniciales.

El caso de Paula lleva esta situación al extremo: solo un día. Ahí es nada.

Imagen | TikTok

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