Tu tiempo vale dinero: planifícalo

Tu tiempo vale dinero: planifícalo
Sin comentarios
HOY SE HABLA DE

¿Cuántas veces nos quejamos de que el tiempo no nos llega a nada? Trabajamos sin descanso pero lo cierto es que malgastamos mucho esfuerzo por falta de planificación.

Seguir unas pautas básicas pueden mejorar notablemente nuestro rendimiento de la jornada laboral:

  • El planning escrito: Planifica la jornada y trata de cumplirla. Muchas veces será imposible lograrlo pero no te desanimes si al principio no eres capaz de lograrlo. Con el tiempo mejorarás el rendimiento. Un buen planning debe incluir la realización de ciertas rutinas a determinadas horas como por ejemplo el café o el almuerzo. También es importante ponerte hora para irte a casa. Si trabajas sin hora límite dispersarás el esfuerzo y rendirás menos. No te olvides de escribir el planning porque de esta forma podrás comprobar al final del día el grado de cumplimiento de las tareas. Además, si te tomas la molestia de escribirlo es más fácil reafirmarte en tu determinación de llevarlo a cabo.

  • El móvil: Gracias a la agenda de contactos sabes quien llama en todo momento. Contestar o no es tu decisión sobre todo cuando estás concentrado en una tarea importante y atenderla puede ser la diferencia entre acabarla o no. La mayoría de las llamadas no son urgentes y quien llama dejará mensaje. Como criterio puedes contestar a las que insisten (para cubrir las llamadas que realmente son urgentes) y fijar una franja horaria para devolver las demás (pero no las dejes para última hora pues si precisas realizar alguna gestión es posible que alargues tu jornada laboral).

  • El email: ¿Cuántas veces consultas el correo al día? Los correos pueden clasificarse en dos categorías: los intrascendentes y los trascendentes no urgentes (para las urgencias ya está el móvil). Por tanto lo normal es que no requieran atención inmediata. Puedes leerlos y contestarlos al final de la jornada.

  • Las visitas no deseadas: No es de buena educación presentarse en una casa sin avisar y tampoco lo es en un lugar de trabajo a menos que se trate de algo realmente importante. Quienes se presentan sin invitación o cita deben saber que esta forma de proceder altera tu planning de trabajo cuidadosamente planificado. No dejes que se convierta en una costumbre para ellos. Sé firme pero educado a la hora de decirles que la próxima vez deben llamar antes de ir.

Imagen | Traliril

Temas
Comentarios cerrados
Inicio