Todo lo que debes saber sobre la nueva reforma laboral: prevalencia de convenio y cómo afecta a tu empresa

Todo lo que debes saber sobre la nueva reforma laboral: prevalencia de convenio y cómo afecta a tu empresa
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El mercado laboral en España tiene algunos problemas que se repiten a lo largo de los años y que las sucesivas legislaciones no han sido capaces de corregir. No es sencillo y cada Gobierno apuesta por su propia fórmula. Ahora estamos en plena negociación de un cambio legislativo que puede marcar la próximos años por eso a la empresa le interesa saber qué se está negociando. Con este artículo vamos a empezar a realizar un repaso de los principales temas que están encima de la mesa en la nueva reforma laboral y como afectan a tu empresa e iniciamos el repaso con la prevalencia de convenio.

En España hay diferentes tipos de convenios laborales que son el marco en el cual se rigen las relaciones entre empresa y trabajadores. Podemos hablar fundamentalmente de dos tipos de convenios, los colectivos y los de empresa. Lo que está en discusión en esta reforma es cuál prevalece.

En caso de no tener convenio colectivo la norma general que rige estas relaciones laborales es el Estatuto de los Trabajadores. Como norma un convenio, ya sea colectivo o de empresa, fija como mínimo las mismas condiciones del Estatuto de Trabajadores. A partir de aquí la mayoría de convenios mejoran las condiciones de diferentes aspectos, ya sea jornada laboral, salarios o diferentes pluses que pueden tener los trabajadores según su puesto y categoría.

Prevalencia del convenio sectorial

Hasta la reforma laboral de 2012 era el convenio sectorial o colectivo el que prevalecía sobre el convenio de empresa. Es decir, si nuestra empresa pertenece al sector del metal, tenía que aplicar el convenio colectivo del metal correspondiente a su Comunidad. Con esta reforma lo que se pretendía era ayudar a las empresas que tuvieran dificultades para poder adaptar las condiciones a su situación, sin mantener como referencia dicho convenio colectivo.

La queja de sindicatos y trabajadores es que la prevalencia del convenio de empresa sobre el sectorial abre la puerta a convenios de mínimos o de bajo coste, no como una forma transitoria de superar problemas, sino como una fórmula para rebajar los costes laborales.

¿Qué convenio prevalecerá en la nueva reforma laboral?

Con la nueva reforma laboral se quiere volver a la situación anterior a 2012, donde las empresas como mínimo se tenían que ceñir a las condiciones del convenio sectorial. De esta forma los convenios de empresa nunca podrían ofrecer peores condiciones que el convenio colectivo de su sector.

Las asociaciones de empresas aseguran que de esta manera se introduce mayor rigidez en el mercado laboral. Una empresa que pase por dificultades se ve obligada a ofrecer las mismas condiciones que el resto en su sector. 

Esto al final se traduce en menos contratación o un mayor número de despidos. Los sindicatos por el contrario aducen que están generando puestos de trabajo de baja calidad y para ello muestran el aumento de la tasa de trabajadores pobres, que teniendo empleo no ganan lo suficiente como para cubrir sus necesidades básicas.

Y de postre una de ultraactividad

Y a todo esto hay que unir una última variable, como es la ultraactividad. Se trata de una cuestión que también afecta a los convenios cuando estos caducan. Con la reforma de 2012 se condicionó la validez del convenio una vez caducado su periodo de vigencia un año más, pero pasado dicho tiempo, y si no se ha firmado un nuevo convenio, se volvía al Estatuto de los Trabajadores como norma marco.

Anteriormente a 2012 el convenio seguía vigente de forma indefinida mientras no se firmara otro. El objetivo del cambio fue apremiar a los agentes sociales a llegar a un acuerdo. La realidad es que en muchos sectores se ha aprovechado para reducir las condiciones que tenían pactadas. Los sindicatos creen que con esta alterantiva su capacidad de negociación colectiva queda muy mermada.

La vuelta a las condiciones previas a la reforma de 2012 puede representar para muchas organizaciones mayores costes laborales, más dificultad a la hora de ajustar plantillas cuando tienen un momento de dificultad. Esto al final supone un mercado laboral menos dinámico y menos empleo. Algo que nadie quiere.

En todo caso lo ideal para tener un marco jurídico más estable es que la reforma que se proponga salga con el acuerdo de todas las partes, para tener claras las reglas de juego para los próximos años.

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