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Marta tiene 23 años y una pastelería: "Empiezo a trabajar a las tres de la madrugada y salgo a las 11 de la noche, esto no es solo ser trabajadora, es dejarle la vida intentando llegar a todo"

  • La joven emprendedora de Pilar de la Horadada ha convertido su pasión por la repostería en un negocio propio.

  • Su rutina muestra la parte menos visible de emprender cuando una sola persona tiene que ocuparse prácticamente de todo.

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Redacción Pymes y Autónomos

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Abrir una pastelería suele contarse desde el escaparate: tartas, dulces, pedidos y clientes entrando por la puerta. Pero detrás hay bastante más. Marta, una pastelera de 23 años de Pilar de la Horadada, Alicante, ha contado en redes cómo son sus días al frente de La Herencia Bakery, un negocio que empezó como un obrador dedicado a encargos y terminó dando el salto a un establecimiento físico. Su jornada comienza alrededor de las tres de la madrugada y puede prolongarse hasta las 11 de la noche. "Esto no es solo ser trabajadora, es dejarle la vida intentando llegar a todo", explica la joven.

Del obrador digital a una pastelería abierta al público

La historia de Marta comenzó mientras compaginaba un empleo por cuenta ajena con la elaboración de tartas personalizadas. Los encargos fueron aumentando gracias al boca a boca y aquel proyecto paralelo empezó a coger velocidad. "Uno se lo dijo a otro, otro se lo dijo a otro", cuenta sobre cómo sus productos fueron haciéndose conocidos en el municipio. La idea inicial era montar un obrador digital para poder trabajar con los encargos, pero el proyecto terminó creciendo hasta convertirse en La Herencia Bakery, con una vitrina de dulces para los clientes que se acercan al establecimiento. La propia Marta reconoce que abrir el negocio ha sido "una de las mayores locuras de mi vida", aunque también asegura estar feliz con el resultado. 

¿Qué hay detrás de una jornada que empieza a las tres de la mañana?

La respuesta es bastante más amplia de lo que parece. Marta no solo tiene que preparar los productos de la pastelería. También tiene que organizar pedidos, atender a los clientes, limpiar, gestionar el negocio y mantener activas las redes sociales que se han convertido en una parte importante de la promoción de La Herencia Bakery. Su contenido en TikTok ha hecho que miles de personas conozcan cómo es trabajar detrás del mostrador, pero también todo aquello que no aparece en un vídeo de unos segundos. Cuando estás sola al frente de un negocio, las tareas se acumulan y las horas dedicadas a crear contenido no sustituyen al trabajo del obrador. Se suman. El resultado es una jornada que puede extenderse durante buena parte del día. Y no es un caso aislado entre los autónomos: uno de cada cuatro asegura que no tiene un solo día libre al año.

El precio de sacar adelante un negocio tú sola

A la carga de trabajo hay que añadir los costes que implica mantener abierto un establecimiento de este tipo. Materias primas, alquiler, licencias, suministros, cotizaciones y todos los gastos habituales de una actividad profesional forman parte de una cuenta que hay que pagar cada mes, independientemente de las horas que se hayan trabajado. Una presión que explica por qué, según los datos históricos de la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), más del 50% de los negocios liderados por jóvenes menores de 30 años terminan echando el cierre antes de cumplir los tres primeros años de vida.

Las redes sociales: cara y cruz

Y queda una última pieza del puzzle: las redes sociales que ayudan a atraer clientes también generan más trabajo. Marta necesita mostrar sus tartas, enseñar el día a día del negocio y mantener viva una comunidad digital que se ha convertido en parte de su escaparate. Esa doble actividad explica buena parte de la rutina que relata. Pese a todo, su mensaje para quien quiera emprender sigue siendo positivo: hacer un buen plan, centrarse en el negocio y asumir que sacar adelante un proyecto requiere esfuerzo y constancia. La Herencia Bakery todavía es un negocio muy joven, pero ya ha pasado de ser un pequeño proyecto de encargos a tener un local, clientes diarios y una comunidad que sigue su evolución. 

Imágenes | Pexels (Gustavo Fring)


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