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Formación o capacitación, o donde se pone la frontera entre el intrusismo y la valía profesional

Formación o capacitación, o donde se pone la frontera entre el intrusismo y la valía profesional
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Con la nueva Ley de Colegios Profesionales se pretende dar mayor libertad a la hora de que se puedan ejercer determinadas profesiones sin colegiación, lo que puede abrir la puerta a cierto "intrusismo". Que quede claro que mi punto de vista es que no creo en el "intrusismo profesional", dejando aparte deerminadas actividades creo que un profesional no se mide por sus títulos si no por su valía, y esta última no siempre está en función de su colección de diplomas.

Lógicamente hay que delimitar en qué actividades se ha de establcer una mayor exigencia. Está claro que para dedicarse a actividades relacionadas con la salud es necesaria una titulación, lo mismo en el caso de los arquitectos o ingenieros, pero fuera de eso pocos ámbitos más han de ser exclusivos.

Tanto a la hora de desempeñar una actividad por cuenta propia como cuando se selecciona un trabajador para un puesto determinado debemos valorar si es más importante las capacidades que puede demostrar esa persona o su expediente académico. ¿Hasta que punto es mejor contratar a un trabajador con una carrera y dos masters que a una persona que no acredite titulación alguna pero sí una experiencia demostrable en un puesto similar?

Cuando seleccionamos a un profesional que nos preste determinados servicios ¿le pedimos su currículum y los diplomas acreditativos para ver si es el adecuado o recurrimos a referencias sobre su valía y experiencia?

Está claro que puede parecer injusto que una persona pase años formándose y luego tenga que competir con otro que no ha pasado por ese mismo proceso, pero si el otro es mejor ¿por qué cerrarle las puertas a este último para puesto para el que puede demostrar que está capacitado? ¿Debe dar más derechos un diploma que la valía real de las personas?

Todo ello teniendo en cuenta que esa valía hay que demostrarla. Que una persona que luego no rinda en ese puesto no continuará en la empresa o que un profesional que no preste un buen servicio acabará sin clientela, independientemente de que pueda tener ninguno, uno o varios títulos en la materia. Al final el mercado pone a cada uno en su sitio y por mucho que a priori queramos establecer diferencias, las que valen, las de verdad son las que se demuestran en el trabajo diario.

En Pymes y Autónomos | Los cambios que contiene el anteproyecto de Ley de Colegios Profesionales Imagen | Nieves González

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