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El Dilema: responsabilidades personales, responsabilidades profesionales

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Recientemente Remo trataba un tema de vital importancia: la delicada frontera, si es que la hay, entre la responsabilidad personal de los empleados y la de la empresa de la que forman parte. Es uno de esas cuestiones-río, con muy distintas perspectivas, ramificaciones, etc. Es, por tanto, una materia apasionante. Apasionante y dolorosa. En este caso, Remo, partiendo de caso Spanair, planteaba una duda inquietante:

Formalmente, el trabajador como mínimo ha sido cómplice proactivo en la realización de un fraude fiscal, que dado el caso puede ser también un delito si los importes defraudados así lo califican. Aunque quizá su obligación pase por incumplir las órdenes y denunciar el delito. ¿No debería denunciar estos hechos tal y como marca el código penal o la ley general tributaria? Pero si hace esto, ¿el trabajador mantendría su puesto de trabajo?

En su momento le dijé a Remo que a la hora de aproximarse a estas espinosas materias teníamos un excelente film como La Ley del Silencio. Pero, siendo justos, y reconociendo que no le llega ni a la suela del zapato, cinematográficamente hablando, tenemos un ejemplo demoledor en El Dilema, con Crowe y Pacino. Lo cierto es que por una vez casi me gusta más el título en castellano que el original en inglés: The Insider.

La película narra la Historia de un ex-empleado de una compañía que debe decidir entre comunicar las inquietantes e ilegales prácticas de su antigua empresa, comprometiendo con ello su apacible vida y el seguro médico que necesita para su familia, o permanecer callado, tan callado como exactamente lo que estáis pensando.

¿Y sabéis qué es lo peor? Que situaciones muy distintas en la forma,pero en esencia iguales, se dan cada día en nuestras empresas. Los empleados, los directivos, los empresarios, se debaten entre no complicarse la vida o hacerlo en aras de criterios de justicia. Y llegado este punto uno se pregunta hasta dónde llegan las exigencias éticas, qué se le puede pedir a cada cual.

Lo siento. Aunque hay días que parezco tenerlo claro, otros me asaltan las dudas.

Vía|La frontera de la responsabilidad entre la empresa y el trabajador
Enlace|Vídeo original Youtube

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