Control biométrico de los repartidores, ¿qué dice la legislación en España?

Control biométrico de los repartidores, ¿qué dice la legislación en España?
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En Estados Unidos Amazon está empezando a controlar a sus repartidores a partir de datos biométricos. Para ello ha instalado cámaras en el interior de sus furgonetas para mejorar la seguridad y la calidad de las entregas. Estas cámaras pueden detectar si un conductor está cansado, si se ha distraído o no lleva puesto el cinturón de seguridad. Pero si una medida de este tipo se quiere implantar en España, ¿qué dice la legislación sobre el control biométrico de los repartidores?

Por un lado tendríamos que tener en cuenta lo que ocurre por ejemplo con los sistemas de fichaje o control horario que requieren del uso de huella dactilar. La LOPDGDD, siguiendo lo marcado por el RGPD, otorga especial protección a los datos biométricos, y como tal limita también su uso y tratamiento.

¿Esto qué implica a nivel práctico? Pues muy sencillo si es posible utilizar otro método que no sea el dato biométrico para cumplir con el fin para el que se recoge dicho dato tendría que utilizarse esta alternativa. Solo en el caso de que el empleado no cumpla, se implanta el biométrico.

Siguiendo con el ejemplo del registro horario, si podemos hacerlo a través de un código o una tarjeta, no debería utilizarse la huella digital. Si se constata que los empleados están haciendo un mal uso de estos medios, que han pedido a otro que introduzca su código para realizar el registro o han cedido la tarjeta, solo entonces se debería utilizar la biometría.

En el caso de los conductores de Amazon, cuestiones como detectar si un conductor está cansado o distraído o si lleva o no puesto el cinturón de seguridad se pueden asegurar con sistemas de ayudas a la conducción, ADAS, cada vez más habituales en los vehículos.

Por otro lado está la cuestión del control de flotas, la localización por GPS del vehículo o la optimización de las rutas que nos permite saber en todo momento dónde se encuentran los repartidores, si están en marcha o no, etc. Esto es algo que ya está implantado hace bastantes años en muchas empresas sin mayores problemas.

La cuestión del control biométrico lo que asegura de forma fehaciente es que el chófer contratado es el que realmente está conduciendo. ¿Qué se evita a través de este método? Sobre todo que se subcontrate a otros conductores o trabajen realmente dos personas, pero solo una esté oficialmente contratada o de alta en autónomos.

Imagen | JacquesTiberi en Pixabay

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