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Reforma del RETA, cotizar por ingresos reales y cuota superreducida
Fiscalidad y Contabilidad

Reforma del RETA, cotizar por ingresos reales y cuota superreducida

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Hace una semana que la subcomisión para el estudio de la reforma del Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos (RETA) ha comenzado sus trabajos para la reforma del RETA. Y cotizar por ingresos reales o la cuota superreducida para los autónomos que no llegan al SMI son dos de los temas pendientes de afrontar.

A pesar de que la subcomisión se constituyó en abril, no es hasta este mes cuando han empezado a trabajar. Una parálisis a la que ya estamos tristemente acostumbrados. Si para la reforma urgente van a tardar más de año y medio, para avanzar en la reforma del RETA esta legislatura no bastará, y puede que la siguiente tampoco.

Una reforma del RETA para el siglo XXI

El objetivo de la subcomisión es escuchar a todas las partes y realizar una propuesta de reforma al Gobierno. Para ello tienen un plazo de seis meses donde van a comparecer organizaciones de autónomos, representantes de Hacienda, Seguridad Social o Fiscal así como actores importantes en la nueva economía digital.

Es necesario plantear una reforma del RETA que modernice y aproveche las posibilidades de la administración digital hoy en día. Pero que también de respuestas a nuevas formas de trabajo, que no se queden en el limbo muchas de las actividades económicas que hoy se ejercen. Hay que pensar también en el autónomo del siglo XXI, no solo en los sectores tradicionales.

Cotización por ingresos reales

La cotización por ingresos reales es uno de los puntos más peliagudos. Las diferentes organizaciones ni siquiera se ponen de acuerdo en ello. La realidad es que dentro de un colectivo tan heterogéneo hay diferentes tendencias. Los que prefieren cotizar lo mínimo y autogestionarse luego ellos sus coberturas, jubilación, etc. y los que creen que se tendría que cotizar según los ingresos netos que se tienen a final de año.

¿Son los autónomos los que no quieren o la administración la que no puede hacer que coticen por sus ingresos reales?

Desde la Administración reconocen que sería muy complicado, ya que Hacienda desconoce los ingresos que tienen la mayoría de los autónomos. Sin embargo existen fórmulas posibles para lograrlo. En base a la declaración de IRPF, se podría hacer un declaración de cotizaciones. El autónomo elige la cuota que quiera, pero al final se compensa y paga en función de los ingresos que ha tenido.

Cuota superreducida para los que no llegan al SMI

Luego están aquellos que no llegan al Salario Minimo Interprofesional en sus ingresos y tienen que pagar una cuota mínima que hace inviable su negocio. Cobrar por debajo de 9.906,40 euros y tener que pagar 3.300 en cotizaciones a la Seguridad Social no parece lógico. Por eso para estos autónomos se está pensando en una cuota superreducida, donde si parece haber consenso al menos entre las principales organizaciones de autónomos.

Pero esta cuota tendría fecha de caducidad y solo se podrían acoger a ella durante tres años como máximo. Con ello se trata de ofrecer una salida para que buena parte de la economía sumergida, que ahora trabaja en negro aflore. Lo cierto es que yo aquí tengo mis dudas, ya que por muy baja que sea la cuota, no pagar nada siempre será menos.

Pagar menos para lograr que sean más los que paguen, objetivo mejorar la recaudación

Este tipo de tarifas reducidas también se aplicarían al sector de los autónomos que trabajan en pluriactividad. Aquí quizás si tiene más sentido, ya que estos trabajadores realizan una doble cotización hoy en día, como asalariados por cuenta ajena y como autónomos. Pero esto luego no les dará derecho a cobrar dos pensiones, dos bajas por enfermedad, etc.

Criterio de habitualidad y otras cuestiones pendientes

Es por eso que para los que realizan trabajos esporádicos, o habituales pero que no les ocupan más que unas horas a la semana se hace complicada la cotización. Aquí lo que hasta ahora ha primado ha sido el criterio de habitualidad, donde si no se llegaba al salario mínimo no existía la obligación de cotizar.

Pero aquí existen muchas dudas y sería necesario aclararlo definitivamente. Lo mismo ocurre con otras muchas cuestiones que han quedado fuera de la reforma urgente del trabajo autónomo. Las deducciones de gastos de vehículos que utilizan los autónomos para desplazarse en su vida profesional o la mejora del paro de los autónomos, que realmente haga atractivo para ellos cotizar por esta contingencia.

Por último queda el tema de las pensiones. La principal reclamación es poder cobrar la pensión y seguir trabajando al mismo tiempo, sin que se vea reducida. De esta forma sería más sencillo para muchos profesionales y autónomos poder complementar sus ingresos dado que probablemente sus bajas cotizaciones generarán pensiones mínimas.

Un trabajo largo el que tiene pendiente la subcomisión, que seguramente en esta primera fase ya se prolongará más de seis meses. Después puede que todo quede en el aire, con elecciones por medio y veremos si en la próxima legislatura, finalmente se produce una reforma tan necesaria como esperada.

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Imagen | Pexels

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