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Los mimbres necesarios

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Ayer tuvo lugar el curso “Tres décadas de economía de España organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo (UIMP)”. En este acto estuvieron presentes Francisco González, Presidente del BBVA, y Carlos Ocaña, Secretario de Estado de Hacienda.

Durante su intervención, Francisco González realizó un somero análisis de la situación actual de España e hizo especial hincapié en que en la actualidad es el problema más agravante para nuestro país es la deuda exterior. Hace algunos meses yo mismo me hice eco de esta situación en una de las entradas publicadas.

No vamos a hacer el recuento de los innumerables “males” que aquejan a esta “España invertebrada”, parafraseando al ilustre Ortega y Gasset. Lo que es innegable es que nuestra deuda exterior equivale al 147% de nuestro PIB, es decir, más de 1,5 billones de euros. Este hecho se agrava cuando este mismo año hay que afrontar el vencimiento de deuda pública y privada de 600.000 millones de euros.

Aunque los mimbres sean buenos desde luego que el cesto que hay que hacer es bastante complejo pues no solo las medidas que hay que acometer son impopulares y difíciles, sino que además han de ser coetáneas por la urgencia del momento. Entre otras, Francisco González, destacaba tres:

  • Sotenibilidad de las finanzas públicas, no sólo de la Administración Central, si no también de CC.AA. y ayuntamientos. Con un administración como la de España tan descentralizada el mayor porcentaje de déficit público se concentra en las CC.AA y ayuntamientos ( y si no que se lo pregunten a las Comunidades de Madrid, Cataluña o Valencia) y sin su colaboración es imposible lograr el objetivo.
  • Las reformas estructurales. Trabajo (hasta el momento los visos prometen ser decepcionantes), pensiones (que para variar se dejará para mejor momento), sanidad (implanteable un co-pago como en la mayoría de los países europeos y no hablemos de los excesos que supone una sanidad pública universal) y alquiler de vivienda.
  • Un sistema financiero sólido, veremos en qué resulta el proceso de concentración de las entidades financieras, esperemos que permita sanear sus balances, lo que resultaría ser una buena noticia para la concesión de financiación a empresas y familias.

Aunque la entrada pueda resultar más de EBS que de PyA no es así, porque desde luego, con unos bancos extraordinariamente endeudados y un sistema público que también, debilita la posibilidad de crédito y financiación de los empresarios y autónomos. Además, todos aquellos que sean proveedores o acreedores del sector público verán crecer aún más la demora en sus cobros. Mal augurio en un momento en que los impagos y la morosidad asciende y las ventas bajan para el empresario, por lo que a su vez la disponibilidad de liquidez se reduce.

En Pymes y Autónomos | ¿Es la deuda pública una restricción a la financiación? Imagen | Mike Willis

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