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Traductor traidor

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Hay una expresión italiana, un juego de palabras, que ha hecho fortuna en todo el mundo: Traduttore, traditore. Fácil de traducir al castellano: Traductor, traidor. Refleja la absoluta imposibilidad de conseguir una traducción fiel al original, o más aún, que la fidelidad no existe, que toda traducción, en última instancia, es una obra de creación. El que no lo crea, que pruebe a a comparar distintas ediciones de obras traducidas, que observará notorias diferencias.

En el mundo de los negocios la figura del traductor es cada vez más importante, según avanza la globalización (ofertas, contratos, etc…) De todos modos me gustaría separar la figura del traductor de la del intérprete, semejantes pero distintas, al menos desde mi punto de vista totalmente ajeno a este mundo. El traductor trabaja sobre documentos, los reelabora en otro idioma, e incluso en ocasiones, para ello suele necesitar un altísimo nivel técnico en la materia escogida. El intérprete es aquel que va traduciendo una conversación entre dos personas. Tienen puntos en común, pero también muchas diferencias. Y sin embargo, me gustaría contaros un caso, totalmente real, en el que sin duda, alguien debió pensar del interprete que era un auténtico traditore.

Negociación entre una empresa japonesa y una pyme española, hace ahora más de 20 años. Negociación fundamental de cara a las aspiraciones de los hispanos, de hecho tiene un fuerte componente jurídico, de llegar a algún tipo de acuerdo transaccional. Hasta el momento las negociaciones habían tenido lugar en España, a cargo de la delegación nipona, en español, que manejaban bastante bien. Sin embargo, en el partido de vuelta, que se celebra en Japón, la parte española aduce no haber encontrado un interprete japones, y plantea si hay algún problema en que venga con ellos un interprete español y que la conversación se desarrolle en inglés. Los japoneses dan su conformidad.

La parte española hablaba ingles perfectamente. Y su interprete también, un inglés exquisito, al igual que el japones que también dominaba. A lo largo de la reunión, y en la confianza que tenía la parte japonesa de no ser entendidos en su idioma, pudo captar una serie de conversaciones en dicho idioma, de susurros, de sugerencias que fueron sumamente beneficiosas a la hora de cerrar un acuerdo ventajoso. Traduttore traditore. Conclusiones:

  • No presupongas nada a la hora de entablar una negociación.
  • Si no quieres que la otra parte se entere de algo, simplemente cállate.

Imagen | 13bobby

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