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Dificultades de las pymes para salir al exterior

Dificultades de las pymes para salir al exterior
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La competitividad se ha convertido en el principal caballo de batalla de la empresa española para superar la crisis actual. No sólo hay que competir en costes, sino también en procesos productivos, calidad de productos, tecnología y cuota de mercado. De ahí que sea necesaria una reestructuración del mapa empresarial español con el fin de ganar en tamaño, en eficiencia y por tanto también en capacidad negociadora y de acceso a nuevos mercados.

Esta es la principal conclusión de un estudio del Observatorio Global de las Finanzas Corporativas que lleva por título "Capital Riesgo, M&A y competitividad de la empresa española". El estudio afirma que es necesario que las empresas se concentren, lo que permitiría unas sociedades más grandes y fuertes de cara al exterior. Eso permitiría crear unas compañías más competitivas y eficientes entre sí y fuera de nuestras fronteras.

Con el incremento del tamaño, las empresas se podrían enfrentar al reto de abrir las puertas a la exportación. Pero junto con la concentración, también hay que imponer políticas económicas que desarrollen las exportaciones, que incentiven la innovación y la inversión en I+D. Son necesarios cambios estructurales que intensifiquen la presencia de las empresas en el exterior, sobre todo, en sectores de alta calidad, el estudio insiste en que la empresa española exporta pocos productos y de baja calidad.

Según los expertos que participan en el Observatorio de las Finanzas Corporativas, el capital riesgo puede ser una herramienta necesaria en este proceso de reestructuración de la pyme española. Diversos estudios han demostrado que la entrada del capital riesgo en el accionado de una empresa incrementa la eficiencia, la producción, el empleo y el buen hacer de ese negocio. Por ello, en una situación como la actual, de caída de costes y beneficios, el capital riesgo se erige como una herramienta vital con la que tienen que contar las pymes, destaca el informe.

El estudio incide, también, en las necesarias reformas estructurales que tendría que poner el Gobierno para facilitar este proceso de reestructuración. Entre estas recomendaciones, el Observatorio de las Finanzas Corporativas insiste en la necesidad de reformar el mercado laboral para facilitar que la pyme pueda crear empleo. "Las empresas necesitan que se cambie el actual mercado de trabajo. Su actual rigidez dificulta la creación de empleo y encarece la contratación a través del despido. Es uno de los principales factores que está restando competitividad a la empresa española y hay que tomar las medidas necesarias cuanto antes", mantiene el informe.

Los expertos del IEB inciden también en la necesaria disminución de la burocracia administrativa. Las compañías españolas se encuentran con el doble de trabas administrativas que el resto de Europa, lo que dificulta el desarrollo de su negocio. La simplificación de los procesos en la creación y desarrollo de una sociedad al igual que una mejora de los procedimientos a la hora de establecer una empresa en el exterior daría agilidad al tejido empresarial.

El informe destaca que uno de los pilares más importantes a la hora de desarrollar la competitividad es la educación. Por eso, la interrelación entre las Universidades y centros de formación con las empresas resulta básica para que se pueda crear el talento y la creatividad. Según el estudio, "no hay que olvidar la formación más completa y continúa a lo largo de la vida del trabajador, para que en cada momento esté actualizado y pueda adaptarse a los posibles cambios".

Finalmente, el informe del Observatorio de las Finanzas Corporativas insiste en que la empresa española tiene que ser competitiva mediante la especialización productiva, sobre todo, en cuanto a las nuevas tecnologías. Y afirma que es necesario que el Gobierno incluya en su agenda estrategias nacionales de competitividad, como las que se realizan en otros países como Irlanda, Reino Unido o Taiwán, en los que existen organismos formales con competencias en competitividad con objetivos establecidos.

En conclusión, hay que cambiar el sistema de arriba a abajo. Poca mentalidad exportadora, empresas pequeñas y poco competitivas que, por su tamaño, encuentran más dificultades para conquistar mercados exteriores, enormes trabas administrativas que son un obstáculo acompañadas de políticas que no favorecen la salida a otros mercados, mercado laboral poco flexible y baja formación de los trabajadores. Ahora mismo la demanda interna es escasa y las empresas deberían de crecer hacia el exterior pero la radiografía es muy negativa y, si realmente, queremos salir debemos de trabajar en solucionar estas carencias.

Vía | Cinco Días En Pymes y Autónomos | La solución puede pasar por la internacionalización Imagen | Laboratorio en Movimiento

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