Compartir
Publicidad
Publicidad

¿Y si no nos queremos jubilar?

¿Y si no nos queremos jubilar?
Guardar
21 Comentarios
Publicidad
Publicidad

En varios de los últimos artículos míos he atacado y he incidido en lo que para mí es un desvarío y que no deberíamos tener que pagar entre todos, el mal llamado para mí estado del bienestar, pero lo he hecho básicamente basándome en el ataque a las prestaciones y servicios públicos a los que una persona empleada, a los que un trabajador tiene acceso, es cierto que he nombrado otro tipo de prestaciones y colectivos pero sin incidir especialmente en ellos, hoy me adentro en otros colectivo que todos los que hoy somos empresarios o autónomos llegaremos, las personas de la tercera edad, otramente dichos jubilados o pensionistas.

Lógicamente y en consonancia con mi línea de pensamiento sobre las prestaciones y servicios públicos no debería existir pensiones o prestaciones contributivas (y de no contributivas a modo de solidaridad) y debería ser responsabilidad de cada personas el haberse dotado de un buen plan privado, pero hoy no quiero entrar en eso, quiero entrar en la raíz misma de los que nos lleva a jubilarnos o cobrar una pensión, ¿Por qué nos obligan a jubilarnos?

Hace muchos meses que se habla de la reforma del sistema de pensiones y parece ser que uno de los próximos retos a acometer por este gobierno será la reforma de las mismas, sin duda no solo en España sino en todo Europa es una necesidad acuciante y voces al respecto no faltan, es lógico y evidente que si cada vez vivimos más, la natalidad está más o menos estancada y otros factores, todo ello nos lleva que cada vez haya más personas mayores y menos personas cotizando que las mantengan, siendo así el sistema sino ampliamos las aportaciones en las cantidades o en el tiempo es a todas luces insostenible, pero ello me lleva a mi parecer a lo de siempre, para mí no se trata de sí pagamos más o menos ni cuánto tiempo sino que me pregunto lo habitual en estos temas en mí ¿Por qué hemos de pagar?

Y aquí me lo planteo desde la doble vertiente, es decir lo miro desde el punto de vista del que cotiza para mantener “a sus mayores” y se pregunta el porqué de mantenerlos, pero sobre todo me lo miro desde el punto de vista de la propia persona mayor, de la propia persona que se va a jubilar.

¿Por qué no le dejamos elegir?, ¿Por qué no le damos la responsabilidad de que sea él quien decida si quiere hacerse una prestación privada o no?, es más, el mismo efecto de crecimiento en esperanza pero especialmente en calidad de vida hace que cada vez más las personas lleguemos en buenas condiciones de salud hasta muy avanzada edad o incluso hasta la muerte, ¿Por qué he de dejar de trabajar si yo quiero seguir haciéndolo?, para muchos empresarios u autónomos supone un “trauma”, un problema el tener que renunciar a sus quehaceres profesionales simplemente porque una ley se lo impone, volvemos otra vez a lo de siempre, ¿Quién se cree que es el estado para decirnos como y hasta cuando hemos de trabajar?

En Pymes y Autónomos | La dura jubilación del trabajador autónomo
Imagen | juantiagues

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio