
El motivo de este post no es otro que el de poner de manifiesto que cierta administración (la única con la que he tratado, motivo por el que no puedo confirmar que sean todas ellas) comete irregularidades de forma consciente, voluntaria y provocando daños y perjuicios no sólo a los profesionales que nos dedicamos a la gestión de impuestos, sino también a todos los ciudadanos que representamos.
Quienes debiéramos ser colaboradores pasamos a ser víctimas de decisiones arbitrarias que llegan desde “arriba” en palabras textuales de alguien con cargo en la administración tributaria. Os contaré sólo una de las irregularidades que se están cometiendo, sin perjuicio que hay otras que ya han sido puestas en conocimiento de los respectivos colegios profesionales interesados. Os cuento:

