Compartir
Publicidad

Tras la entrevista, el silencio

Tras la entrevista, el silencio
Guardar
18 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Tal y como está el panorama en el ámbito laboral, cuando el teléfono suena y te proponen una entrevista de trabajo una felicidad absurda y desproporcionada te embarga.¡Me han elegido entre seiscientas personas!Es lógico que se te dibuje una sonrisa ¿verdad?. Has llegado a ese límite donde serías capaz de apuntarte como profesora de japonés y estudiar por las noches.

Se acerca el día. El gran día. Y aparecen dudas surrealistas. ¿Le miro a los ojos? ¿Me llevo las notas de la universidad? ¿Y si me pregunta tres adjetivos que me describan?. Ni qué decir que esa noche previa no duermes, y desayunas regular, una sola idea recorre tu cerebro: obtener ese puesto caiga quien caiga.

Llega el momento. La puesta en escena es importante. Te pones tu traje de hacer entrevistas. Serio pero con un toque informal. Coges una carpeta e introduces todo lo que demuestre que no has mentido en tu formación. Montas en un autobús y todos los semáforos deciden ponerse en rojo.Calma.Has salido con dos horas de antelación. En ese paréntesis realizamos un repaso sobre nuestra situación actual, y el cambio que supondría un sí por parte de esta empresa.


  • Se acabó enviar autocandidaturas

  • Se terminaron las noches de insomnio plagadas de problemas varios

  • Una cifra menos para la larga lista de desempleados

  • ¿Tres adjetivos? ¡No hace falta! soy quien necesita: la candidata ideal

Se abre el telón

Te encuentras frente a frente con la persona que tiene en sus manos tu futuro. Recordemos el contexto actual, ahora la alegría es sinónimo de que tu teléfono suene y alguien pronuncie dos palabras: tu nombre seguido del sustantivo entrevista.Ella sonríe mucho. Te confiesa que entiende cómo te sientes porque hace unos meses estaba al otro lado. Tú asientes con una sonrisa. “Qué empática”, piensas. Pero tu percepción cambia cuando pronuncia esta frase:

Tienes que estar contenta, porque has superado una criba de más de seiscientas personas, ahora hemos de elegir entre más de cien, pero llegar hasta aquí es un logro

¿Un logro? Supongo que si al final no soy seleccionada me darán un diploma donde se recoja semejante hazaña.Quizás pueda mostrarlo en una próxima… ¡no y no! nada de divagar, estás ahí, has llegado a la final, ahora toca jugar.

Tras una suerte de preguntas, test para definir tu personalidad, hojas y hojas donde te preguntan cómo resolverías casos ficticios- creo que ni el presidente de EE.UU ha de pasar por tantos controles- te dan las gracias.

Y ahora viene lo interesante: “si no eres la elegida, no vamos a llamar,no es nuestra política de empresa habitual, pero es que sois muchos ¿me comprendes? yo soy consciente de lo mal que lo estáis pasando y de que el método no es el mejor”

Sin darte cuenta ya estás en la puerta y otra persona, con gomina en el pelo, maletín y la palabra confianza grabada en su frente te saluda ¿es mi rival u otro ciudadano que ha compartido mis pensamientos anteriores? Pasan los días, las semanas, y el teléfono no suena (como decía Miguel Ríos) Me han descartado vilmente. Si la entrevistadora sabía lo que era estar en mi lugar ¿por qué no rompió con la política de empresa?


Unos días más tarde

En la radio una señora llama desesperada,su marido está desempleado,tienen dos hijos y se les acaba la ayuda familiar,él es diseñador gráfico y tiene treinta años de experiencia. Nació en Alemania y cuando envía algún curriculum allí siempre le contestan, aunque sea con un no, incluso le añaden alguna dirección donde seguir buscando.En España no suelen tener esa deferencia.

A los diez minutos un tipo llama, quiere hacerle una entrevista. Está sorprendido gratamente de que tenga mucha experiencia en ese campo: él busca y necesita una persona con esas características. Se me olvidaba, el empresario que ha llamado es alemán y yo estoy estudiando el idioma,por si acaso. Aunque sea para recibir un no en condiciones y que no quede todo en ese angustioso silencio.

En Pymes y Autónomos| Cómo no hacer una entrevista de trabajo, La entrevista perfecta

Imagen|Phillie

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad

Ver más artículos